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“La falta de formación musical hace que la gente no distinga entre una buena composición y algo mediocre”

22 diciembre, 2017

El proyecto personal de Random Thinking [Aurora Pérez (voz, guitarra) y Ángel Pérez (guitarra), San Fernando, Cádiz] comenzó hace ya mucho tiempo, cuando empezaron a estudiar guitarra clásica, componer y tocar juntos. Ese viaje se consolida a partir de 2013 cuando comienzan su actividad y en 2014 lanzan su primer disco. En esta entrevista confiesan lo complicado que resulta vivir de la música y avisan del peligro de la falta de formación artística y musical en nuestra sociedad. Mientras nos cuentan sus inquietudes y analizamos su nuevo trabajo ‘Right Here And Now’ (septiembre, 2017), escuchamos ‘Year of the cat’ de Al Stewart, la canción que Aurora elige para la lista de reproducción Impasse Magazine

Random Thinking

ImpasseMag: Para todos aquellos que estén leyendo esta entrevista pero no sepan quiénes son Random Thinking, ¿cómo podríamos explicárselo en tres frases?

Random Thinking: Somos un proyecto musical independiente, enraizado en el folk, el blues y el smooth, jazz formado por dos hermanos guitarristas, músicos y compositores.

IM: Su disco debut ‘Random Thinking’ (diciembre, 2014), autoproducido y grabado en directo, ha recibido el reconocimiento unánime de crítica y público. Un buen disco que les sirvió para darse a conocer en toda España. Me gustaría que compartieran con nosotros cómo es toda esa vorágine. Inicios, gestación de un disco y presentarse en sociedad.

RT: Al ser un proyecto 100 % autogestionado, todo ha requerido mucho trabajo. Nosotros siempre hemos compaginado la formación musical con nuestras profesiones, por lo que no teníamos contactos y conocíamos muy poco de todo esto. Tuvimos que trabajar mucho para poner el proyecto en marcha con nuestros propios recursos. Afortunadamente, desde el principio el disco obtuvo muy buenas críticas por parte de críticos, medios y prensa. A partir de ahí, poco a poco empezaron a requerirnos para tocar en salas, festivales, auditorios y teatros por muchos lugares de España.

IM: Ya tienen disponible su segundo disco, ‘Right Here And Now’ (septiembre, 2017). Una apuesta clara por la cara más alternativa del folk rock contemporáneo. ¿Cómo ha evolucionado el sonido en este segundo trabajo y qué van a encontrarse sus escuchantes?

RT: Hemos evolucionado hacia un sonido más contundente, algo más rockero y conciso. Además, es un disco temático y más visceral en cuanto a letras, todo gira en torno a la superación de los propios miedos, a aprovechar el tiempo que tenemos y a la libertad, es más directo en todos los aspectos. El primero era más folk y ensoñador.

“El nuevo disco es más visceral y gira en torno a la superación de los propios miedos”

Random Thinking

IM: ¿De dónde surgen las letras? ¿De dónde viene la inspiración? Vivencias propias, sentimientos, lo que pasa a nuestro alrededor. ¿Quién manda a la hora de componer, Ángel o Aurora? Cuéntenme.

RT: Las letras pueden surgir de todos los sitios, incluso en cosas que no esperas. A veces son vivencias propias, experiencias, momentos, estados de ánimo, situaciones o gestos que ves en la calle o en cualquier lugar cotidiano, enfado, impotencia, crítica social. Este segundo disco es muy autobiográfico en cuanto a letras, lo que llevamos recorrido, el camino, la superación de dificultades y muchas de las situaciones que hemos vivido en nuestras vidas. Componemos ambos. Cada uno compone sus canciones por separado y después nos juntamos para montar arreglos y darles forma definitiva, a partir de guitarras acústicas y voz.

IM: Siguiendo la dinámica del anterior trabajo, siguen confiando en su forma de producir. ¿Por qué asumir esta faceta de trabajo y no contar con elementos externos que aporten diferentes puntos de vista? O quizá es porque no confían en nadie…

RT: Hay que tener mucho cuidado, porque según que elementos externos, pueden acabar arruinando tu proyecto. La producción es un elemento crítico y debe estar siempre en manos profesionales que respeten al artista y al proyecto. Somos un proyecto autogestionado, por lo que somos artistas, pero también gestores y productores ejecutivos y artísticos. Diferentes puntos de vista son siempre bienvenidos e incluso necesarios, pero al final aquí decidimos nosotros y esto es una premisa básica. A día de hoy, trabajamos con excelentes profesionales de diferentes ámbitos que saben respetar nuestra esencia.

IM: Una de mis canciones preferidas, y quizá la más independiente en cuanto a que es la más particular de este álbum es ‘Doing fine’ ¿Cuál es su mensaje?

RT: Es una canción sobre situaciones y personas cotidianas que contienen una gran fortaleza. Trata sobre lo admirable de personas anónimas que pasan por nuestro lado todos los días.

“Desde que comenzó el conflicto catalán cosas como la sanidad, la educación, o la cultura no son noticia en España, eso es triste”

Random Thinking

IM: Cómo van a plantear la gira de presentación del nuevo trabajo y cómo se afronta un repertorio en el que puedan conjugar temas nuevos y los del primer trabajo.

RT: Tenemos un espectáculo nuevo, con nueva puesta en escena, nuevos músicos e instrumentos, nuevo repertorio y además contamos con diferentes formatos según necesidades de contratación y aforo. El espectáculo ha sido estrenado ya en el concierto presentación de la Sala Clamores de Madrid, en Los Conciertos de Radio 3 (RTVE) y también en el Real Teatro de Las Cortes de San Fernando, hace unas semanas. Tenemos muchas ganas de llevarlo a escenarios de toda España. Abrimos gira y contratación a partir de 2018.

IM: El presente como lo único que realmente nos pertenece, la superación de nuestros propios miedos y la libertad, son las premisas de estas once canciones, que danzan a través de los vaivenes de la existencia, con sensibilidad y contundencia. ¿A qué tienen ustedes miedo?

RT: A muchas cosas. El miedo es algo tan humano como el afán de superación de los mismos. En el tema ‘Fear’ (Miedo), hablamos por ejemplo del miedo como falta de autoestima. Pero quizás el principal miedo para nosotros sea la pérdida de un ser querido. El resto de cosas pueden tener arreglo, pero eso es muy duro. Tras la muerte de nuestro padre hace unos años, el miedo a la muerte y el aprovechar el tiempo que tenemos es un tema recurrente. Aparece de forma explícita en la canción ‘Live to tell’ (Vivir para contar).

IM: Ahora que la actualidad política nos lleva a un momento de tensión entre la sociedad catalana y el resto del país, ¿cómo están viviendo ustedes esta situación?

RT: Desde la preocupación. Lo que realmente nos inquieta es que la sociedad civil se enfrente por ideologías alentadas por personas que hoy dicen blanco y mañana negro y que cobrarán un sueldo vitalicio de nuestros impuestos para seguramente no volver a incorporarse nunca a la vida laboral. No deberíamos dejar que ningún político o personaje público sea de la ideología que sea, nos enfrente. No se si a alguien más le ocurre, pero desde que comenzó todo esto, tenemos la sensación de que cosas como la sanidad, la educación, el empleo, la cultura… no son noticia en España, eso es lo verdaderamente triste.

“Hay que incluir la educación musical desde los colegios porque algo que una sociedad no enseña, no se valora y se pierde”

Random Thinking

IM: En una entrevista con Fangoria, Alaska nos explicaba que “es imposible vivir de la música”, y abogaba por “plantearlo como una afición”. ¿Están de acuerdo? ¿Tienen ustedes otra vida en la que trabajen y la música sea una afición?

RT: Vivir de la música es, no sabemos si imposible, pero sí muy complicado. A ello contribuye que probablemente vivimos en un país que, por diversos factores, sobre todo educativos y de concienciación, tampoco valora demasiado la cultura. Otro tema importante es que el sector se encuentra muy copado por ambientes endogámicos y muy cerrados. Por otro lado, la falta de formación artística y musical hace que un grueso de gente no sepa valorar, no distinga entre una buena composición bien tocada y bien cantada, de algo mediocre. En este contexto, el peligro de que la música deba ser una afición es que la terminen realizando y gestionando solo aficionados, gente sin formación artística, que se vuelva algo anodino y pierda su valor cultural y que, en consecuencia, ya no aporte nada útil a la sociedad. No podemos estar de acuerdo con eso. Pensamos que en lo que realmente habría que trabajar es en modelos educativos que incluyan la educación musical desde los colegios. Por poner un ejemplo. Si no enseñaran matemáticas en un país, para los alumnos sería lo mismo una suma que una integral, porque no lo entenderían, y esa sociedad se perdería todo lo bueno que, para todos, podría surgir de esos conocimientos. Pues con la música y el arte pasa lo mismo. Algo que una sociedad no enseña, es algo que esa sociedad no valora y que se pierde. Nos gustaría vivir de la música, pero es muy difícil. Además de la música y la formación musical, ambos tenemos nuestras respectivas profesiones. Mi hermano Ángel es Ingeniero Industrial y yo soy Licenciada en Química.

IM: Por otro lado, la banda murciana Second nos explicaba en esta entrevista, lo poco rentable que es para un grupo publicar un disco. Ustedes qué piensan.

RT: Realmente es un proceso muy costoso y complicado de rentabilizar. Las fuentes de financiación no son muchas, mayoritariamente provienen de tocar en directo y de venta de discos, sobre todo en los conciertos. Nosotros además no contamos con una agencia de contratación fuerte y con influencia, por lo que todo es autogestionado, con nuestra música como única carta de presentación.

“Gracias a internet los artistas independientes tenemos acceso a herramientas con las que promocionarnos e interactuar con nuestro público”

Random Thinking

IM: ¿Qué le parece a Random Thinking los nuevos sistemas digitales de reproducción de música? ¿Les perjudica o les beneficia? ¿Y las redes sociales para la promoción de su trabajo?

RT: Pues hemos pasado de una industria centrada en productos mayoritarios o “grandes éxitos” a lo que se conoce en marketing como un modelo Long Tail. Para las plataformas es lucrativo, pero a los únicos artistas a los que realmente les es rentable esos sistemas, siguen siendo a los artistas mainstream (de masas) apoyados por grandes infraestructuras. Hasta ahí todo igual. Lo bueno de todo esto es que, gracias a internet, ahora los artistas independientes tenemos acceso a herramientas potentes con las que promocionarnos e interactuar con nuestro público. Las redes sociales para nosotros son fundamentales, pero no funcionan por arte de magia, requieren formación, mucho trabajo y movimiento en el mundo offline para que sean útiles de verdad.

IM: ¿Dónde se ven dentro de diez años?

RT: No tenemos ni idea. Lo que sí es seguro es que la música seguirá en nuestras vidas de una u otra manera.

Fotografías: Random Thinking/G-News.

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