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Oposiciones: 11 claves para superarlas con éxito

9 abril, 2019

Unas oposiciones no son una acción que se limite sólo a estudiar. Conlleva tener en cuenta ciertas consideraciones, algunas de ellas personales, como la de si realmente el candidato desea ejercer las funciones laborales para las que se va a preparar. O si está emocionalmente en condiciones para afrontar un periodo de su vida en el que deberá estar dispuesto a renunciar a aspectos que, probablemente, no consideró cuando inició este camino de preparación.

El Centro de Estudios Financieros ha elaborado una lista con una serie de consejos para superar las oposiciones con éxito.

Estas sugerencias sobre las oposiciones coincide con la última Oferta de Empleo Público de 2019, contempla tanto las condiciones preliminares necesarias para embarcarse en la preparación de una oposición, como las características recomendables que el candidato debe cumplir:

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1.- Información

Con el fin de elegir con buen criterio la oposición será importante seleccionar bien las fuentes. El BOE, las páginas web oficiales de los organismos convocantes y los centros preparadores son algunas de las imprescindibles.

2.- Compatibilidad

La alta dedicación y nivel de compromiso que representa estudiar una oposición hacen que sea incompatible con determinadas situaciones personales. Muchas oposiciones, especialmente las de grupo A1, son tan exigentes que no permiten compaginar su preparación con un trabajo u otras responsabilidades. Por eso, es preciso que el candidato se asegure de que podrá destinar varios meses o años de su vida a una actividad no remunerada y que le ocupará un importante espacio de tiempo.

3.- Preparación

Las oposiciones de los grupos A1 y A2 requieren mayor tiempo de preparación, entre dos y cuatro años, aunque también ofrecen mayores expectativas de éxito. En general, las oposiciones más duras en cuanto a programa son también las que ofrecen mejores ratios de plazas convocadas por instancias presentadas. Y no hay que olvidar que los sacrificios que implica preparar una oposición no permiten tomársela a la ligera ni hacer experimentos. Es un todo o nada que no admite medias tintas ni presentarse ‘a ver qué pasa’.

4.- Perfil adecuado

El programa de la oposición ha de corresponderse con el perfil del futuro opositor, ya sea por sus estudios, por su experiencia laboral anterior o por sus intereses y preferencias personales. El candidato debe tener presente que el trabajo al que opta ha de gustarle, pues lo ejercerá muchos años. También será interesante averiguar qué opciones de desarrollo de carrera o de promoción nos puede ofrecer el puesto elegido.

5.- Convocatorias

Muchas plazas no significan necesariamente mayores oportunidades de aprobar. Por el contrario, las convocatorias que destacan por sus cifras suelen atraer a un mayor número de aspirantes. Por tanto, conllevan mayor competencia. Tampoco son estables en el tiempo. Lo más prudente es decantarse por cuerpos de los que haya un histórico de cierta regularidad.

6.- Destino y salario

Aprobar unas oposiciones puede suponer un cambio de residencia para el nuevo funcionario, al menos, en los primeros años. Resultará útil, por tanto, averiguar dónde están esas plazas a las que optamos. También conviene conocer de antemano los niveles salariales en los que se mueve el cuerpo y plaza para los que nos estamos presentando.

7.- Vocación de servicio

Siendo legítima la aspiración de lograr un empleo ‘para toda la vida’, el candidato no debe olvidar que un funcionario es, ante todo, un servidor público. Y sin tener una clara vocación de servicio será muy difícil que pueda llegar a sentirse realizado y tener éxito en su futura profesión.

8.- Ilusión

Nada como el entusiasmo para iniciar la preparación de unas oposiciones. Hay que tener cuidado de no caer en la hipermotivación y eludir, de este modo, grandes desilusiones en caso de fallar.

9.- Planificación

El temario para cualquier puesto de la Administración Pública es denso. Trabajar sobre datos, fechas y leyes, y la memorización de muchos de sus conceptos, precisan de una adecuada organización y planificación del estudio. Lograr un equilibrio entre el tiempo, el contenido y el esfuerzo invertido será la clave.

10.- Disciplina

Sin ella el candidato está perdido y no podrá cumplir con la estrategia de estudio de forma regular. Sobre todo, en los periodos de mayor abatimiento o cuando la voluntad de ponerse a estudiar flaquee. Con disciplina se crea el hábito de estudio que facilita el éxito en la misión. No debe olvidarse que opositar es un proceso largo, y la compensación se ve muy lejana en el tiempo. Por eso es vital automotivarse y ser capaz de afrontar cualquier adversidad mediante una feliz gestión de la frustración personal.

11.- Apoyos

Contar con apoyos externos mejora los resultados. En momentos de necesidad, el ánimo y las fuerzas aumentan si se dispone de la colaboración de otras personas. La familia, los amigos y acudir a un centro de preparación especializada contribuyen enormemente al éxito.

Fotografía: Wokandapix/Pixabay.

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