open

“Para ser feliz hay que ser capaz de rehacerse en lo posible de los traumas y dificultades”

15 enero, 2019

La psiquiatra Marian Rojas está convencida de que todo el mundo es capaz de hacer que le pasen cosas buenas y de ser feliz, pero no hay recetas ni atajos para conseguirlo. Se trata de intentar sacar la mejor versión de uno mismo y eso requiere entender nuestro cerebro y gestionar las emociones. En esta entrevista habla de su nuevo libro ‘Cómo hacer que te pasen cosas buenas’, en el que da algunas claves para descubrir las pautas para combatir los miedos, las angustias y cómo canalizar las emociones negativas que llegan a bloquear física y mentalmente

Marian Rojas

ImpasseMag¿Por qué surge su nuevo libro ‘Cómo hacer que te pasen cosas buenas’?

Marian Rojas: Hace cinco años comencé a dar una conferencia titulada ‘Ser feliz: cómo gestionar las emociones’, y la gente me preguntaba si tenía algo escrito sobre el tema. Me paso la vida observando y ayudando a gente que sufre, pero también veo a gente a la que siempre le pasan cosas buenas. Decidí explicar en un libro mi visión sobre por qué hay gente que atrae más que otras, las cosas buenas. Uniendo lo leído, la ciencia, la experiencia y mucho sentido común.

IM: ¿Todo el mundo puede conseguir hacer que le pasen cosas buenas?

MR: Cada uno, con sus circunstancias, puede conseguirlo. La vida es un constante volver a empezar. Un camino donde uno atraviesa situaciones alegres o, incluso, instantes de felicidad, pero también momentos difíciles.

IM: En una entrevista con Elsa Punset en Impasse Mag, nos decía que “no sabía si era fácil, pero que era posible ser feliz”. ¿Usted qué piensa?

MR: La felicidad consiste en conectar de forma sana y equilibrada con el presente, habiendo superado las heridas del pasado y mirando con ilusión al futuro. Para ser feliz hay que ser capaz de rehacerse en lo posible de los traumas y dificultades. No existe una biografía sin heridas.

“El sufrimiento te ayuda a ser mejor persona, a reflexionar”

Marian Rojas

IM: Usted estuvo en Camboya trabajando con niñas que habían sufrido la prostitución infantil. ¿Consiguieron reponerse y ser felices?

MR: He trabajado como voluntaria, con niñas con traumas severos y vejaciones terribles y, poco a poco, se han ilusionado. A esas personas que sufren hay que introducirles la palabra ilusión, metas y objetivos en su vida para reponerse del trauma. El sufrimiento te ayuda a ser mejor persona, a reflexionar. Ir al fondo de muchas cuestiones que de otra forma no te habrías planteado, y cuando aparece te empuja a clarificar el sentido de tu vida.

IM:¿Como se sale del sufrimiento?

MR: A pesar de que existan momentos muy duros donde lo importante es sobrevivir y encontrar algún apoyo donde sostenerse, el resto del tiempo hay que dedicarlo a luchar por sacar nuestra mejor versión. Yo he visto a muchas personas que han caído y que han sido capaces de levantarse después, y la actitud es fundamental, aunque es cierto que hay personas que tienen impedimentos reales para sentir la felicidad porque están atravesando circunstancias difíciles, como una enfermedad grave, problemas económicos severos o por su bioquímica.

“Hay una necesidad constante de tener un control sobre absolutamente todo”

Marian Rojas

IM: Y ahí hay que pedir ayuda…

MR: El dolor también ayuda a que uno a veces acepte sus propias limitaciones. Nos convertimos en seres más vulnerables y nos caemos del pedestal que nos habíamos colocado y a veces hay que reconocer que necesitas ayuda, el cariño y apoyo de otras personas y que solo no puedes y tienes que compartir tus limitaciones con otras personas. El sufrimiento bien asimilado transforma.

IM ¿Y cuál debe ser nuestra actitud?

MR: La actitud, la decisión con la que yo decido enfrentarme a la vida, siempre les va a ayudar a que por muy duro que sea el sufrimiento tú puedas interpretar la realidad de una forma un poco más positiva. La actitud es un potente activador del estado de ánimo, y para ello es determinante la salud física, el consumo de drogas y alcohol, las circunstancias externas, la bioquímica o las hormonas.

IM: ¿Por qué hablamos más de cómo ser felices?

MR: Porque tenemos más miedo a perder el control. Hay una necesidad constante de tener un control sobre absolutamente todo. Nos decimos «dónde están mis hijos, mi dinero…» y el deseo de controlarlo todo genera mucha angustia porque nuestra única capacidad reside en el presente.

IM: ¿Y por qué somos más infelices en esta época?

MR: Porque somos muy perfeccionistas, que por definición son los eternos insatisfechos. Nunca nada está a la altura. Pero hay otros factores, como la obsesión por aprovechar el tiempo y no conseguir descansar. Y, además, está ahora las pantallas digitales, que hacen que los cerebros estén constantemente activados en alerta y bajo la amenaza.

“Las pantallas digitales hacen que los cerebros estén constantemente activados en alerta y bajo la amenaza”

Marian Rojas

IM: ¿Y eso físicamente como se traduce?

MR: En cortisol, que es una hormona clave para la supervivencia. Vivimos en un estado de alerta permanente y no estamos preparados para ello y el organismo está sobresaltado, manda señales al hipotálamo y activa otras zonas cerebrales y comienza una respuesta involuntaria del organismo a través de señales hormonales y nerviosas. Después, las glándulas suprarrenales liberan adrenalina y el cortisol, que no es malo, pero en exceso es perjudicial. Es un antiflamatorio muy potente y cuando vivimos en ese estado de amenaza nos intoxicamos, el organismo enferma y el sistema inmmunitario empieza a detectar el cortisol no como algo bueno, sino malo, y el cuerpo pasa a inflamarse.

IM: ¿Cuál es la mejor forma de solucionar esa anomalía?

MR: El siglo XXI es un siglo profundamente inflamado, de gastroenteritis, amigdalitis, gastritis. Pero el cortisol se puede bajar con ejercicio moderado y lo más cerca posible de la naturaleza porque ayuda a manejar el hipocampo; con meditación, aprendiendo a respirar y entrenando tu mente, y con omega 3 que potencia el estado de ánimo y la capacidad cognitiva. Hay que aprender a gestionar a tus personas tóxicas y rodearte de personas vitamina, frenar los pensamientos negativos y disfrutar de las cosas pequeñas porque vivir en constante alerta y angustia nos impide encontrar el equilibrio imprescindible para ser felices.

Fotografías: Marian Rojas/ Web y Facebook oficiales.

No hay comentarios

Comments are closed.