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“Fuera del circuito comercial, la música en España está maltrada”

4 mayo, 2015

Desvirtualizar la maravillosa sonrisa de Judith Mateo (Cuenca, ¿?) es un enorme placer. La cita en Carbones 13 sirve para una charla sobre estilos musicales, conocer los entresijos del panorama musical en nuestro país y adentrarnos en su particular universo de calaveras y violines. Ella ha conseguido vivir de la música frente al hecho de ser mujer e instrumentista en un complejo mundo; y nosotros, a pesar del intento, no hemos conseguido saber su año de nacimiento

Judith Mateo

Impasse Mag: Para empezar podríamos hacer una panorámica que ilustre, para aquellos que no le conozcan, quién es Judith Mateo.

Judith Mateo: Uf, Judith Mateo es una violinista… de la pista (risas). Mi formación es de violinista, tengo la carrera de conservatorio pero he diversificado mi actividad. Antes de la crisis trabajé en la televisión de Castilla-La Mancha. Estuve tres años y medio presentando un programa de música. De ahí pasé a la radio, estuve otros tres años en Radio Mariscal donde he conocido una gran cantidad de artistas. Ahora también soy disyóquey, así que tengo varios proyectos aparte de Judith Mateo y la banda al completo con formación rock.

IM: ¿De dónde viene su pasión por la música y por qué se acerca a un instrumento tan “exótico” como el violín?

JM: Mi abuelo por parte de padre era músico y eso ha sido una suerte para contar con el apoyo de mi familia. En muchas otras dices que te vas a dedicar a la música y te sueltan: “¡Niña, de qué vas tú!”. No se creen que esto es una carrera y siempre pretenden que se estudie otra cosa. Yo tuve apoyo de la familia, pude acabar el conservatorio y he podido trabajar como profesora de violín. Ahora he vuelto a la docencia, tanto de clásico como de otros estilos, aunque lo que me gusta es tocar, y hacerlo en directo. Eso es lo que más me hace disfrutar. Empecé con siete años en el conservatorio de Cuenca, que era el único sitio que había para estudiar música, no había otros estudios oficiales. Por mi abuelo, mi hermana y yo tuvimos que estudiar música. Yo empecé con el clarinete y mi hermana con el piano porque a mi padre le gustaba el jazz. Al final a mí me enamoró el violín, lo veía por los pasillos y pensaba “qué instrumento tan chulo”, me llamaba la atención.

IM: Tendrá una personalidad especial este instrumento.

JM: Yo creo que todos. Cuando tú tocas un instrumento tiene tu personalidad. Pasa como con los perros, que al final se parecen al dueño (risas).

IM: Pone en su web que tiene pasión por la música irlandesa, formación clásica y raíces asturianas. ¿Es ese su sello?

JM: En el mundo de la música se tiende a etiquetar. Empecé en la música celta y tengo editados tres discos de este estilo. ¿Por qué celta? Cuando te dedicas al clásico y tus profesores te dicen que escuchen sólo clásico y que sólo toques clásico, tú empiezas a investigar un poco y te das cuenta que en la música clásica es donde se desarrolla el violín pero te das cuenta que hay otras músicas donde está incluido este instrumento y aparece la posibilidad de meterme en la música celta. Estuve viviendo tres años en Irlanda y pude absorber muchísimo y a mi vuelta empecé con el primer disco. Después de los tres primeros de música celta, el cuarto lo saqué el año pasado y está dedicado a versiones de rock. En menos de un mes lanzo el quinto con Warner.

IM: ¿Cómo cree que se trata la música clásica en España?

JM: No diría música clásica, diría música. ¡Cómo se trata la música!

IM: No creo que se trate mal.

JM: Si no eres comercial, es decir, que tienes una multinacional o mucha pasta y se invierte, y sales en la prensa, y en Los 40 Principales, y te están machacando, y aquí todo el mundo es lo que escucha, etc. Al final te parece que esa música es buena. Fuera de ese circuito, todo el tipo de música de más está maltratada. Es una cuestión educacional. Y me refiero a que desde la base no se enseña música. No tiene sentido. En primaria te enseñan la flauta de plástico que no sirve para nada y en secundaria ya no se enseña. Si lo comparas con Estados Unidos, que hay más enseñanza, hay bandas de música, grupos donde te apuntas. Se le da una importancia que aquí no se aprecia. Otro ejemplo al respecto es que yo digo que soy violinista y la gente se ríe y me pregunta: “ya, pero a ¿qué te dedicas?”. Cuando vivía fuera me hacían la misma pregunta y la respuesta era: “¡Qué guay, qué envidia!”. Allí se le da una importancia que aquí no le damos a la música. Si aquí te dedicas a la música eres un tío que te acuestas a las siete de la mañana, no pensemos en mujeres, eres un hombre, un perro flauta, un tirado o estás de juerga todo el día.

“En el mundo de la música es más difícil ser mujer que ser hombre”

JM tele macetas

IM: ¿Se considera la música una pérdida de tiempo?

JM: Para mí no.

IM: No claro, digo en España.

JM: Es educacional. Yo lo he visto en padres de amigos o vuelvo al ejemplo de la dedicación que comentaba. Aquí no hay conciencia de que yo pueda ser violinista y en otros lugares es una envidia.

IM: ¿Y en los medios de comunicación?

JM: Yo soy instrumentista, lo cual es mucho más raro en España. No soy cantante. Me suelen preguntar: “¿Y no cantas?”. No, no canto. “Qué pena que no cantes”. Claro y que haga el mono, dé cuatro volteretas hacia delante y cuatro hacia atrás. Eso no se entiende en este país. Ser instrumentista, seas hombre o mujer es muy difícil en España. Y más siendo mujer.

IM: ¿Es peor ser mujer en el mundo de la música?

JM: Sí, cuesta mucho. Es más difícil ser mujer que ser hombre en el mundo de la música. Y más difícil ser instrumentista mujer que hombre.

IM: ¿Considera que hay discriminación en este mundillo?

JM: Lo normal es que las mujeres somos las tontas y con catorce años vemos al chico artista y nos compramos el disco. Para un chico eso es más difícil y no se compra un disco. Con lo cual, lo que funciona en las multinacionales son tíos. Si lo analizas, hay más hombres que mujeres. Si analizas también el porqué de los artistas hombres podrás ver que cuando llegan a los Cuarenta se dice “qué interesante”. Cuando llega una mujer se preguntan “¡qué hace esta vieja en el escenario!”. Y no te cuento anécdotas de “vente al despacho y…”.

IM: O sea que se ha encontrado en situación de petición de favores a cambio de…

JM: Sí, hace un tiempo. De otra multinacional que no es la mía. Creo que Warner es la que más apoya a la música nacional.

IM: ¿Y cómo es ese momento?

JM: No te voy a decir quién.

IM: ¿Pero cómo se insinúa?

JM: Por mensajes. Te pide foto, o te dice que le apetece verte. Yo no contesto a esa serie de cosas. Soy una currante y considero que me ha costado el doble por ser mujer e instrumentista.

“Siempre he hecho lo que me ha dado la gana. Introducirme en el estilo rock propició el disco de versiones”

JM sillón

IM: Su participación en otros canales mediáticos, como la presencia en televisión o en radio, ¿ha ayudado a dar a conocer su música?

JM: Yo no he aprovechado los medios en los que he trabajado para darme a conocer. Quien quiera saber de mí que busque por otros medios. Nunca he metido la cuña de mi música.

IM: Hay bandas de éxito que no tienen formación musical, mientras que también hay músicos de conservatorio que apenas pueden vivir en este complicado mundo. En una balanza, esto sería justo o injusto.

JM: Ni una cosa ni la otra. Influyen muchas cosas en esta vida. La suerte y estar en el momento adecuado en el sitio adecuado. En todas las profesiones sucede lo mismo. Hay gente sin titulación que está en los medios todos los días. Eso no tiene nada que ver porque hay muy buenos músicos que no tienen la titulación de conservatorio. Yo no soy estricta en ese aspecto, de hecho, toco con grandes músicos que casi no saben leer (partituras).

IM: ¿Qué opina de los concursos multitudinarios de talentos musicales?

JM: Si hablas del tipo `Operación Triunfo´ te diré que la primera edición de ese programa hizo mucho daño, algo que se unió al boom del top manta. Con respecto a los participantes, hay algunos que han tenido mucho éxito, otros han aprendido algo y otros se han quedado en su casa. No todas las grandes máquinas de hacer dinero son grandes músicos.

IM: ¿No cree que es una temeridad versionar clásicos del rock?

JM: Parto de la base de que siempre he hecho lo que me ha dado la gana, de hecho, en el disco anterior tengo un tema que se titula `Hago lo que me da la gana´. Introducirme en el estilo rock, conociendo gente y matices, propició el disco de versiones. Debido al éxito, en breve, como digo, sale un segundo disco de versiones.

IM: Esas versiones, esos temas míticos, sirven de reclamo para acercarse a la música instrumental. ¿Cómo es el proceso creativo de elección de una canción y de trabajo de adaptación?

JM: En el disco de versiones están las diez que más me gustaban y más he trabajado. Cuando me gusta una canción la pongo en el coche y tengo que escucharla 500 veces. Machacarla para escucharlo todo. Analizarlo. Yo no puedo escuchar una música de fondo. Si escucho algo se me van el sentido para analizarlo. Deformación profesional. Las elegidas dan mucha energía y te dibujan una sonrisa en la cara. Tenía claro que quería un toque más cañero y algo más dance. No me esperaba que saliese tan bien.

“Si no estás en redes sociales, no eres nadie”

JM macarra

IM: ¿Se puede vivir de la música en su caso?

JM: Vivo de la música y siempre lo he hecho. Soy la única mujer violinista en España con proyecto propio y con cinco discos ya, contando el que sale en breve.

IM: ¿Qué se encuentra alguien que acude a un directo de Judith Mateo?

JM: Yo me lo paso muy bien en el escenario. Me divierto y macarreo muchísimo. Eso es lo que intento hacer llegar al público que acude a mis conciertos, que se lo pasen bien. Si es así, yo estoy contenta. El otro día puse en Twitter “Mi vida es trabajar para el disfrute de los demás”

IM: ¿De dónde nace la posibilidad de pinchar música?

JM: Diversificar en época de crisis porque quieres seguir viviendo de la música, que es lo que tú sabes. Surge de cuando estaba en la radio y todos mis compañeros pinchaban. Bueno, yo no me considero dj de mezclar. Soy pinchadiscos de los temas que más me gustan y se trata de advertir el mejor momento para ponerlos. Parte de la radio y de la programación de la música que hacía allí.

IM: Y aparece la escena de petición de canciones…

JM: Sí, hay muchas anécdotas. Por ejemplo, el pasado fin de semana, en el evento `Street food market´ me dijeron que era muy macarra porque pongo mucho rock. Pincho AC/DC, Metallica, de todo pero rock.

IM: Es usted muy activa en redes sociales. ¿Piensa que es un buen altavoz para difundir su trabajo?

JM: Yo creo que sí. Si no estás en redes sociales no eres nadie. Hay que estar en redes y a la gente le gusta que seas tú misma, y le contestes. Antes tenía el Twitter para que me siguieran hasta que me di cuenta que es más para interrelacionarse con los demás. Que hay conversación. Por ejemplo, tengo tres páginas en Facebook y le dedico mucho tiempo a contestar y relacionarme con la gente. Invierto muchas horas al día.

IM: ¿Algún troll?

JM: Sí, sobre todos hombres que te mandan cosas. La gente se toma muchas confianzas. Yo no subo cosas personales, solamente actualizaciones referidas al trabajo.

«Las giras son ahora raras. Todos los años hay un favorito. Yo me lo paso bien trabajando en el extranjero y en los circuitos en los que me muevo habitualmente»

JM espejo

IM: Entonces, refiriéndonos de nuevo al aspecto musical, su próximo proyecto sale en breve a la venta.

JM: El disco ya está listo y espero que en breve pueda salir. Es un disco de versiones pero no se puede adelantar nada más (risas).

IM: ¿Te implicas personalmente también en el diseño de la imagen? Es decir, desde el estilo que tenga la carátula del disco, el vestuario para los dineros o diseño artístico de las giras.

JM: Todo. Desde el estilismo que llevo a los conciertos, a las fotos, etc. Todo es idea mía. Tengo un carácter muy marcado y no puedo llevar algo que no me guste. En el primer disco no hice nada. Estaba muy verde y la multinacional se encargaba de todo. Pero en este último disco, todo pasa por mis manos.

IM: Esto es suyo (Señalamos el logo que consta de una calavera y dos violines).

JM: Eso es idea mía. Me lo hizo un diseñador pero le marqué lo que quería, calaveras y violines. Es un momento de madurez, creatividad y experiencia

IM: El disco sale entonces a final de mayo, ¿habrá gira?

JM: Las giras son ahora tan raras. Este año es muy raro, es un año de elecciones. El último que está se quiere poner la medalla y se lleva a Pablo Alborán; el que entra se la quiere poner también y lleva a Pablo Alborán. Todos los años hay un favorito. Yo me lo paso bien trabajando en el extranjero y en los circuitos en los que me muevo habitualmente.

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