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“El fútbol es de los jugadores y un entrenador está para intentar molestar poco”

24 agosto, 2017

Para José Luis Oltra (Valencia, 1969) ser entrenador es una profesión de riesgo. Cuenta con serenidad que retirarse del fútbol de forma prematura para afrontar su vocación fue la mejor decisión de su vida. Esa, y formar una familia. Después de escucharle supe que ellos, su mujer y sus dos hijos, nómadas también de un universo poco estable, son el motivo del brillo de sus ojos y de su sonrisa. Suena ‘Bendita tu luz’ de Maná, su canción elegida para la lista Impasse Mag en Spotify y mientras el mayor se ejercita con el infantil del Granada CF, aprovechamos para sentarnos en torno a una mesa y hablar de lo que le apasiona. De un balón. Aquel con el que dormía de pequeño. De su debut, de su primer gol, de sus éxitos y de sus fracasos en los banquillos. Y de una nueva aventura al frente del último proyecto nazarí

José Luis Oltra

ImpasseMag: Me gustaría empezar haciendo un pequeño viaje en el tiempo. Temporada 86/87. Usted milita en el equipo filial del Valencia (Mestalla), a las órdenes de Manuel Mestre. Compartía vestuario por ejemplo con Camarasa. Es Alfredo Di Stéfano el entrenador que le llama para debutar con el primer equipo. Tenía 18 años y cumplía un sueño.

José Luis Oltra: Fue un partido de pretemporada. Jugué en el primer equipo sólo ese partido. Es un recuerdo imborrable. Para un niño de Valencia, que es del Valencia CF, que con su padre ha ido desde pequeño a verlo, lo ha vivido todo con ese club, es algo grandioso. Tenía unos nervios terribles. Fue una experiencia inolvidable, muy bonita. En aquel vestuario había gente como Arias, Fernando, Arroyo, Quique Sánchez Flores. Gente muy importante para el Valencia Club de Fútbol. Jugué unos minutos en la segunda parte. No se olvida nunca.

IM: Ese viaje tiene otra parada importante. Su primer gol en el fútbol profesional lo anota en el Levante. Tenía 24 años. Seguro que es capaz de narrarlo y de transmitir qué sintió.

JLO: Del Valencia salgo para Sabadell, en Segunda División. Ahí no marco. Después juego un año en Tercera, en el Sueca. Ahí marco goles. Entonces llego al Levante. Si consideramos categoría profesional desde Segunda División B, sí es el primer gol como tal. Los recuerdos de futbolista los tengo muy presentes. Como tampoco hacía muchos goles los suelo recordar. La mayoría, además, fueron en acciones a balón parado. Esa era una de las cosas menos mala que podía tener.

IM: Antes del Levante jugó en Segunda División con el Sabadell. Y compartió vestuario con el mítico Thomas N’Kono, exportero de Camerún y del RCD Espanyol.  

JLO: Todavía tengo buena relación todavía con él.

IM: Llegó a decir de usted que “era un mediocampista ofensivo con muy buena técnica”. Para los que no han podido verle jugar, a qué jugador actual podría acoplarse su manera de jugar entonces.

JLO: Buen amigo, por eso habla así de mí (Risas). En esa época el Sabadell tenía un gran equipo. Coincidí con jugadores como Manolo Zúñiga, Gilson César Granzotto, Miguel Ángel Bossio. Había un equipo muy bueno. Compararme sería pecar. No les llego a la suela de los zapatos. Pero, salvando las distancias, podría compararme a Guardiola, Xavi Hernández, Luis Milla. Ese estilo. Centrocampista canalizador. Como decía Thomas, de buena técnica, muy frío. Con buen criterio y que le daba continuidad al juego. En el Granada actual podría compararme con Montoro. Algo así. Aunque siempre digo que como futbolista estando yo de entrenador no jugaría.

IM: Curioso.

JLO: Es verdad. Quizá era un jugador técnicamente bueno, pero para un modelo de juego definido me faltaba llegada, disputa, juego aéreo, presencia digamos. Jugaba bien al fútbol, tenía buen desplazamiento y último pase pero me quedaba en poca cosa. Conmigo no jugaría porque hoy en día en esa posición tienes que resaltar por algo más.

IM: Colgar las botas, el gran drama del futbolista. Cómo resolver ese momento que parece no llegar nunca y que, de repente, te sorprende de forma inexorable.

JLO: En la vida todos tenemos decisiones que al final lamentamos o acertamos. El tiempo te da la respuesta. En este caso, he de confesar, sinceramente, que fue la mejor decisión que he tomado nunca. La que mejor me ha venido, obviamente quitando las personales, como la de casarme con mi mujer o tener a mis hijos. Profesionalmente hablando. Yo decidí retirarme, no lo decidió el fútbol. Tomo la decisión muy joven y de forma voluntaria. Tenía 30 años y tuve claro que quería entrenar. Hago los cursos y surge la posibilidad de entrenar en el fútbol base en Valencia. Estaba jugando en Tercera y quizá me quedaban tres o cuatro años buenos. De hecho, el Ontinyent Club de Futbol me había ofrecido la renovación. No quise. Creo que fue una buena decisión porque le gané tiempo al tiempo, gané plazos. Aquel año que entrené en fútbol base me llaman para entrenar en Regional Preferente, en el Catarroja. Es una experiencia que me vino extraordinariamente bien. No pagaré nunca con dinero lo que aprendí y el bagaje que me dio. El año siguiente pasé al Castellón, capital de provincia, con aspiraciones. Esa fue la catapulta para llegar al fútbol profesional.

“Jugar bien es tomar la decisión correcta en cada jugada y a veces tirar el balón al quinto pinto es una buena opción”

José Luis Oltra

IM: Fue Javier Clemente el que explicó en cierta ocasión que el fútbol era de los jugadores. Que sus éxitos como entrenador no le supieron igual que cuando él jugaba, refiriéndose, por ejemplo, a las copas obtenidas como centrocampista en el Athletic Club y, posteriormente, los títulos de liga ya en el banquillo de San Mamés. Entiendo en esos casos la pasión del futbolista. Pero, ¿cuál es la del entrenador? ¿Cómo decide uno hacerse entrenador?

JLO: Lo mío es claramente vocacional. Soy un privilegiado, por casi todo, pero en este caso por dedicarme a lo que más me gusta. El fútbol es una pasión, casi una enfermedad. Siempre cuento que de pequeño dormía con un balón. Lo he llevado siempre dentro. Fui de los primeros jugadores en activo que pudo sacarse el título. Antes, la normativa no lo permitía. Quería dedicarme a ello pero no sabía que me iba a ir así y que ser entrenador iba a ser mi profesión. He tenido la fortuna de dedicarme a lo que me gusta. Empecé con 30 años y con 34 estaba entrenando en Primera División con el Levante UD (Contra el Albacete Balompié). Todo ha ido muy rápido. Últimamente no ha ido tan bien como en los primeros años, pero son cosas de la vida del entrenador. Estoy totalmente de acuerdo con las palabras de Javi Clemente. El fútbol es de los futbolistas. En todas las charlas a las que voy lo digo. Los protagonistas de esta película son los jugadores y un entrenador está para facilitar, para ayudar, para intentar molestar poco. Generamos un estilo dentro del campo y fuera hacemos gestión de equipo, pero el fútbol es de los futbolista.

IM: ¿Escuela Guardiola o Mourinho. Bilardo o Menotti?

JLO: De todos puedes coger cosas. Guardiola y Mourinho son entrenadores de élite. Si me dices entre uno u otro, te diría Guardiola. Si me preguntas entre Bilardo o Menotti, te diría Menotti. Me identifico más con esas escuelas. O con Vicente del Bosque a la hora de la gestión, de llevar la plantilla. De ese liderazgo que convence más que impone. Que es prudente, que no se mete en charcos. Me gusta más ese tipo de forma de ser. Pero no quita que me encante Mourinho como entrenador y que a veces me gustase tener cosas de él, incluso de su carácter. Todos quieren ganar y el camino más corto para hacerlo es jugar bien. Pero, ¿qué es jugar bien? No sólo es el fútbol asociativo, de combinación. Jugar bien también es hacer una falta en un momento determinado o despejar una pelota en largo. Jugar bien al fútbol es tomar la decisión correcta en cada jugada y a veces tirar el balón al quinto pinto es una buena opción. Es un debate de cara a los medios y al exterior. Todos queremos equilibrio y jugar bien. Me identifico con Guardiola, Del Bosque, Valverde en esencia, pero por otro lado quién no querría una pequeña parte de lo que han conseguido Bilardo, Mourinho o entrenadores de la otra escuela.

IM: Siempre me ha parecido muy interesante el ejercicio de adaptación que hacen los profesionales del fútbol cuando cambian de club. Nuevo equipo, nuevos compañeros, una estructura diferente. Una ciudad distinta. ¿Cómo se lleva ese proceso, a nivel técnico primero, a nivel familiar en segundo lugar?

JLO: Para el entrenador llegar y adaptarse es muy fácil. Cuando llegas a un club nuevo todos están pendientes de ti y de que tu integración sea rápida. Al final yo estoy centrado y me preocupo del equipo y de conocer las costumbres. Siempre he llevado a mi familia a las ciudades donde he entrenado. La única vez que no fue así fue en Almería. Yo llegué con la temporada iniciada y mis hijos ya habían empezado el colegio en Valencia. Ellos se quedaron. Pero el resto, y llevo ya catorce años entrenando, mi familia me acompaña. Me da tranquilidad, estabilidad, seguridad. Quiero y debo estar en el crecimiento de mis hijos. Es una de mis mayores preocupaciones porque mi prioridad es mi familia. Mi segunda prioridad es el club donde trabajo. Es un tema complicado y la gente no se para a pensar. Es muy difícil. Me gustaría tener más estabilidad, estar más tiempo en cada sitio. En los últimos cinco años he cambiado cuatro veces de ciudad. Para niños de 10 y 13 años que tienen mis hijos es difícil. Cambia de amigos, de costumbres, de colegio, de entorno, equipo. Todo. Mudanzas, un piso en condiciones. Son cosas muy difíciles. Ser entrenador es una profesión de riesgo. Dependes de los resultados, por suerte o por desgracia. Es así y lo asumimos. Nuestra familia intenta amoldarse a los sitios donde llegamos. Y cuando toca irse, lo hacemos con pena, y con mucho cariño de todos.

IM: ¿Cómo han sido las primeras semanas en Granada?

JLO: Muy contento. Todavía aterrizando. Adaptándome y conociendo. Mi familia lleva aquí menos de una semana. Estaban con la familia, abuelos, primos. Yo me vine pronto por la pretemporada. Vengo a una ciudad maravillosa. Es preciosa. Tiene mucha vida y mucho ambiente. Encuentras cultura, ocio y mucho por conocer. Aunque todavía no la conozco del todo. El club me ha sorprendido. El Granada viene de un año muy convulso y con muchas dificultades en muchos aspectos. Ahora se ha dado un giro en la estructura y creo que se ha hecho muy bien. El club cuenta con nuevos director general (Antonio Fernández Monterrubio) y deportivo (Manuel Salvador). Posee unas instalaciones increíbles. Creo que se ha realizado un trabajo bueno y hemos firmado una plantilla muy competitiva. Hay compromiso, implicación y muchas ganas de trabajar. No puedo pedir más, no tengo excusa. Tengo mimbres y medios. Un sitio y un entorno precioso. Una afición que tiene ganas que las cosas salgan bien. Que vive el club con pasión y tiene ganas de olvidar lo sucedido el pasado año. Por tanto, estoy plenamente satisfecho.

IM: Seguro que en este nuevo destino tendrá tiempo para algo más que para el fútbol. Otras aficiones.

JLO: Mi primera y fundamental es mi familia. Cuando estoy en activo le dedico muchas horas a mi profesión. El fútbol no acaba en el entrenamiento. Siempre estás pensando en el bien del equipo. Te queda poco tiempo, la verdad. Me gusta leer, hacer deporte, jugar al pádel. Pero básicamente estar con mi familia.

“Puedo aportar experiencia y cercanía creando ambientes positivos en el club”

José Luis Oltra

IM: Tengo que confesarle algo, que seguro usted ya sabe. En Granada, había voces del entorno del club que preferían a Luis García, con el que, por cierto, compartió vestuario en el Yeclano (Temporada 98/99).

JLO: Y en Benidorm. Luis es amigo. Es buena persona y buen entrenador. Hubiera sido un acierto.

IM: Otras, incluso desde dentro de la entidad, que aspiraban a contratar a Fernando Hierro. Finalmente Manolo Salvador eligió a Oltra.

JLO: Las comparaciones son odiosas. No me voy a comparar con ellos. Desconozco si hablaron con esos entrenadores o con otros. Sólo conozco lo que leía en los medios. Fue un proceso de selección como cualquier otro, lo que sucede es que en el fútbol tiene más trascendencia y más repercusión. Sé lo que me transmite el club en su momento. Soy un entrenador de consenso. Vengo porque el propietario quiere; Tony Adams apuesta por mí; el director deportivo quiere que venga. Lo fundamental es que estoy en un sitio donde quería estar. Es un proyecto muy ambicioso y un reto mayúsculo.

IM: ¿Qué puede ofrecerle José Luis Oltra al Granada Club de Fútbol?

JLO: Puedo aportar experiencia. Hablo desde la humildad pero tengo más de 300 partidos en Segunda División. Más de 500 como entrenador nacional. Todos los entrenadores tenemos cierta preparación. Creo que hay un nivel alto de formación, comparado con épocas anteriores. Pero yo creo que puedo aportar cosas relacionadas con mi carácter, con mi forma de ser. Soy una persona normal, cercana, que intenta crear ambientes positivos dentro y fuera del club. Esto es importante. Además, el club buscaba, no sólo experiencia en la categoría, sino que hubiera vivido situaciones como la que vive ahora el Granada CF. Equipo descendido y con presión. Un entrenador que hubiera vivido algún ascenso. Yo he tenido la oportunidad de vivirlo. Es el cuarto equipo que entreno recién descendido (Deportivo de La Coruña, RCD Mallorca, Córdoba CF, y ahora Granada CF). Eso te da un bagaje. Conocer los entornos, qué van a pensar. Es un plus.

IM: La plantilla ha vivido un proceso de renovación intensivo. Se ha apostado por jugadores con experiencia, muchos de ellos de Andalucía incluso. ¿Está contento con la confección del equipo? ¿Son los jugadores que necesita el Granada y José Luis Oltra?

JLO: La dirección deportiva ha trabajado rápido y bien. Tengo una plantilla competitiva y compensada. Además, prácticamente el 80 % de los jugadores están desde el principio y eso es importante para sentar las bases de trabajo. Es un grupo con ganas, comprometido. Queríamos españolizar, no porque tengamos nada contra jugadores de fuera. De hecho, hemos traído jugadores de fuera. Pero sí queríamos que estos estuvieran comprometidos. Y que no hubiera barreras o grupos dentro del vestuario. Cosas que pudieron pasar en otros momentos. Ocurrió la pasada temporada que el Granada CF presentaba equipos con sólo un nacional en la alineación. Todos te cuentan que eso pudo determinar el rendimiento. Queríamos españolizar pero que fueran andaluces es fruto de la casualidad. Aunque te da un plus y sabes que se acoplarán antes al entorno. Pero sobre todo, es una plantilla que te da muchas alternativas. Como has dicho, hay jugadores con mucha experiencia en la categoría, con trayectoria. Prácticamente todos la han jugado en algún momento. Eso es muy importante.

IM: Usted ya ha dicho que falta un delantero, y entre Ramos y Ortuño, en esas estamos.

JLO: El tema de Adrián (Ramos) lo está manejando el club. Hasta el 31 de agosto puede pasar cualquier cosa. Yo entiendo que es futbolista del Granada y que va a seguir siéndolo. Veremos qué puede ocurrir. Independientemente de eso, a la plantilla le falta un delantero. Numéricamente hablando creo que debe haber tres delanteros. Tenerlos te permite jugar un día con dos de inicio, otras veces cambiar. Y después siempre hay lesiones o picos de forma. Creo que la plantilla me da alternativas. Tenemos un filial con jugadores interesantes. Así que yo estaría muy satisfecho con que viniera un delantero más. Creo que falta eso para cerrar la plantilla. Si saliera alguien, tendríamos que sustituirle claro, pero en principio no está previsto que salga nadie.

“El objetivo del Granada es ascender. Si no se logra puede ser un fracaso, pero habrá que analizar todas las circunstancias”

José Luis Oltra

IM: El primer partido de la temporada disputado en el estadio Nuevo Los Cármenes contra el Albacete Balompié. Empate a cero. Me llamaron la atención sus declaraciones tras el encuentro. Y destaco, sobre todo, dos frases muy significativas sobre esta nueva andadura del club en Segunda División. La primera decía algo así como que “el Granada llevaba seis años tocando jamón y caviar”.

JLO: Siendo el mismo deporte, el fútbol de Primera no tiene que ver con el de Segunda División. Los mejores jugadores y los mejor pagados están en Primera. En ese sentido el fútbol que puedes ver, la calidad, los detalles, la velocidad en la circulación es diferente. En Segunda se puede y se debe intentar jugar bien al fútbol. Pero aunque suene a tópico es una categoría más física, de más contacto, de juego más dividido. El aspecto defensivo es más sólido. El Granada viene de jugar en Primera, de ver a jugadores como Neymar, Messi o Cristiano Ronaldo. A los mejores. Ahora vas a Segunda y juegas con el Albacete. Igual pronto están jugando en categoría superior porque tiene algunos jugadores muy buenos, pero ahora son desconocidos para la afición. Y el juego es distinto. Tenemos que acoplarnos a la categoría y a lo que nos proponen los rivales.

IM: La otra se refiere a que “esta categoría es una carrera de fondo y que ganar cuesta sangre”.

JLO: Es propio del fútbol. En Primera tienes 38 jornadas y ganar es cuestión de regularidad. Segunda es una categoría todavía más difícil y más larga. Tenemos 42 jornadas de liga, más cuatro si juegas los partidos de eliminatoria de ascenso. No hay que dejar pasar el tiempo, las jornadas, pero sí que hay que llegar bien a las diez últimas. Ya lo decía el maestro Luis Aragonés. Es una carrera de fondo, ser regulares, constantes. Tener paciencia y perseverancia. Saber que habrá momentos buenos y otros menos buenos. Resultados a favor y en contra. Hay que competir e ir partido a partido, como dice Simeone.

IM: Si el Granada no asciende a Primera División, ¿será un fracaso?

JLO: Depende. El objetivo del Granada es ascender. Si no logras el objetivo puede ser que suene así, pero hay que analizar todas las circunstancias de la competición. Si el equipo lo merece pero luego hay situaciones que no manejas que lo impiden, no sería un fracaso. El análisis habrá que hacerlo a final de temporada. Lo que tengo claro es que el objetivo es ascender. Nadie me va a quitar de la cabeza que esa es nuestra meta.

IM: Todos los jugadores o entrenadores con los que he podido hablar de fútbol coinciden que el secreto del éxito se basa en el buen ambiente que haya en el vestuario. ¿Qué cree José Luis Oltra?

JLO: Cada vez me atrevo menos a hablar de un único factor determinante. Si en un equipo hay buen ambiente en el vestuario, pero no tiene mimbres… Un equipo que tenga buen ambiente y mimbres, pero que tácticamente sea un desastre… Un equipo que tenga buen ambiente, mimbres y tácticamente bueno, pero que físicamente no funcione… Un equipo que tenga todo eso pero que emocional o psicológicamente no esté preparado para la competición… Los factores externos, o el azar también cuentan, porque esto al final es un juego. Son muchos factores. Y además, hay un oponente. Sí que puedo decirte que, aunque no sepa qué va a pasar, no sepa si cumpliremos el objetivo, el día a día va a ser muy bueno. Por el club, los futbolistas, la afición y el entorno. Claro, si no ganas al final se distorsiona. Pero pase lo que pase, el día a día lo vamos a disfrutar, y luego habrá que ganar.

IM: Entonces hay muchas razones del éxito. Pero si algo sale mal, el primer culpable es el entrenador, ¿cómo se tolera eso?

JLO: Yo lo llevo con mucha naturalidad. Soy el mismo cuando el equipo gana o pierde. Intento no cambiar el carácter ni la forma de entrenar. Al final eso forma parte del cargo. Es una profesión de riesgo y así está montado. Lo asumo y lo llevo con normalidad. Me gustaría que fuera de otra manera. Que se valore más el trabajo. Pero a veces hay que tomar decisiones y cuando se toman se busca el bien de la entidad. Intentaré que no pase. No me afectará a la hora de tomar decisiones. He vivido destituciones y logro de objetivos y no siempre está relacionado el resultado con el trabajo. Sólo me centro en el día a día.

“Cuando pasan cosas como los atentados de Barcelona y Cambrils te das cuenta de que el fútbol debería ser más relativo”

José Luis Oltra

IM: ¿Cuáles han sido sus mejores momentos en un banquillo? Espere, recuerdo que usted siempre dice que “lo mejor está siempre por llegar”, pero estoy convencido que vivir dos ascensos, uno con el Deportivo de La Coruña, y otro con el Club Deportivo Tenerife, tiene un grato recuerdo.

JLO: Es lo más impactante que he vivido. El año del Depor conseguimos 29 victorias, lo que supuso un récord en la categoría. Obtuvimos 91 puntos, que todavía perdura como récord. Mayor número de victorias como local. Es decir, estadísticamente fueron cifras que venden mucho. El año de Tenerife fue muy especial. No venden tanto los números pero sí la forma de lograr el ascenso. Fue un año precioso, de un juego alegre y ofensivo. Hay otros éxitos. Recuerdo que en Segunda División B con el Castellón conseguimos 30 partidos sin perder. Otro récord. O por ejemplo, mi debut en Primera. O la semifinal de la Copa del Rey en Almería contra el FC Barcelona. Pero ojo, también he vivido la otra cara. No ganar, estar sin cobrar o tener muchos problemas fuera del equipo. Todo te aporta experiencia.

IM: Hay algunos en el Real Madrid que han presumido de Asensio como jugador de cantera. Seguro que no saben, o no quieren darse cuenta, que su cantera es la del RCD Mallorca, y que el entrenador que lo ascendió al primer equipo y le hizo debutar fue José Luis Oltra.

JLO: Tuve la fortuna de estar porque es un chico que tiene un talento que destaca enseguida. Lo grave hubiera sido no haberlo visto (Risas). No tiene mérito. Bueno a ver, tiene mérito el hecho de hacerle debutar en el primer equipo con 17 años. Era juvenil de segundo año. Cuando llegué a Mallorca me hablaron de Asensio y fui a verle. Me sedujo y me enamoró. Desde el principio pedí que jugara con nosotros porque viéndolo en un partido de pretemporada nos llamó la atención su gran calidad. Además, me alegro de todo lo bueno que le está pasando porque le conozco y ha tenido un vida nada sencilla. Falleció su madre siendo él muy joven. Pero tiene un buen entorno, su padre, sus hermanos y sus amigos. Es un chico muy maduro y se ha ganado con trabajo y calidad lo que le está pasando. Cuando hace algo grandioso la gente se acuerda y dice: “Fue José Luis Oltra el que lo descubrió”. A mí no me va mal que se diga (Risas). Pero estos jugadores se descubren solos.

IM: ¿Ve en la cantera del Granada algún jugador joven con expectativas?

JLO: Yo suelo ver desde el equipo de División de Honor hacia arriba. En el filial (Granada B) hay dos o tres futbolistas que tienen buena pinta. Dependerá de lo que vayan haciendo y de las circunstancias del primer equipo. Con el tema de la cantera nunca hago demagogia. Si valen estarán. Si cada momento lo permite habrá ocasiones pero no voy a regalar ninguna oportunidad a nadie por ser de la cantera. Creo que hay jugadores que tienen opciones de debutar en el primer equipo.

IM: ¿Qué le parece el situación actual del mercado de fichajes? ¿No le parece se está generando una burbuja con el coste y salario de los jugadores que puede acrecentar la brecha entre los grandes clubes y los más modestos?

JLO: Esto es algo que viene de lejos aunque ahora está más acentuado. Hay cosas que están desfasadas pero hoy en día con el control financiero se intenta controlar el mundo del fútbol. Todos han que cumplir con lo que tienen y generan. Pero es cierto que los equipos grandes generan muchísimo y Real Madrid y FC Barcelona están por encima. Cuando pasan cosas como los atentados de Barcelona y Cambrils te das cuenta de que el fútbol debería ser más relativo. Pero luego volvemos al desfase y se pagan cantidades que son poco normales. Como los 222 millones que ha pagado el PSG por Neymar. No digo que no lo valga, pero sí son cantidades bárbaras. Es precio de mercado y lo que hay que hacer es adaptarte a él, convivir con esta situación y ser sensato. Olvidarte de los demás y dentro de tus opciones hacer lo que debas.

IM: ¿Qué le parece que se aplique en el fútbol la tecnología con el sistema de videoarbitraje (VAR, por sus siglas en inglés, video assistant referee)?

JLO: Mucha gente habla de este sistema sin tener conocimiento. El VAR va a mejorar el fútbol y hay que instalarlo. Toda aplicación de tecnología que ayude a un deporte hay que tenerla en cuenta. Habrá que estudiar costes pero la Liga, las federaciones, los clubes, quién sea, tendrán que asumirlo. No será sencillo y desde luego no podrá pararse el fútbol cada dos minutos para ver las jugadas. Esto no es fútbol americano o baloncesto. Aquí te ayuda en un penalti, o un gol sobre la línea. Esas cosas que sean trascendentes. De todos modos, no va a eliminar la polémica, ni determinados errores arbitrales, que forman también parte del juego, como los errores de los jugadores o de los entrenadores.

Fotografías: José Luis Oltra; Granada Club de Fútbol/Pepe Villoslada.

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