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“Es imposible vivir de la música, tienes que plantearlo como una afición”

11 mayo, 2017

Para hablar con Olvido Gara, Alaska (Ciudad de México, 1963) debíamos tener de fondo la canción ‘A quién le importa’, que añadimos, por supuesto, a la lista Impasse Mag. Con Alaska hablamos del último trabajo de Fangoria ‘Canciones para robots románticos’ y de su versión revisada ‘Miscelánea de canciones para robótica avanzada’. Antes de viajar al mundo de Oz, tratamos el hilarante universo creativo de una referencia generacional que nos sorprende con la idea de que para el 99 % de los artistas es imposible vivir de la música

Fangoria

ImpasseMag: El último trabajo de Fangoria se llama ‘Canciones para robots románticos’ (Warner Music Group, 2016), toda una declaración de intenciones que refleja el mundo imposible en el que habitan Alaska y Nacho Canut. ¿Cómo lo describiría usted para que nos hiciéramos una idea de ese universo? ¿Quizá tenga algo que ver con ‘Mundodisco’, el hilarante cosmos de Terry Pratchett?

Alaska, Fangoria: Sí, tiene que ver. Es una de la muchas posibles referencias. La idea de la ciencia ficción y de un futuro que es este presente, y que parecía que sería distinto cuando éramos pequeños. Parecía que la inteligencia artificial estaría presente en nuestras vidas. En el año 2017 suponíamos que los viajes a otros planetas que estarían superados. Ese mundo, tanto por el lado de la ciencia como por el de la ficción, siempre nos ha acompañado.

IM: En el álbum revisitan algunos temas habituales en su repertorio como la tecnología, el inexorable paso del tiempo o las maneras de combatir el desengaño sentimental. Y lo hacen a través de canciones coproducidas con Guille Milkyway (La Casa Azul) y Jon Klein (exSpecimen, ex Siouxsie & The Banshees). Después de trabajar con ellos en ‘Cuatricromía’ (2013), ¿por qué optaron por contar de nuevo con ellos?

AF: En los últimos casi veinte años, con todos los productores hemos trabajado tres veces. No hemos trabajado más porque nos obligamos a cambiar. Creemos que tres ocasiones seguidas es un buen tiempo de desarrollo de trabajo con alguien. Alargarlo más es como quedarte en el mismo sitio. Cuando hacemos tres discos con un productor, cambiamos a otro. En este caso, con Guille Milkyway y Jon Klein nos queda otro álbum, si nos ajustamos a nuestra ley. Como esa ley la hemos hecho nosotros nos la podremos saltar cuando no dé la gana. Pero ahora es una forma de no quedarte parado. Cuando trabajas bien con un productor estás muy a gusto pero puedes quedarte así siempre. Nos sentimos un poco inmovilizados y nos obligamos a pasar a otro.

IM: ‘Miscelánea de canciones para robótica avanzada’ (2017) es una extensión con cuatro temas inéditos, entre ellos, ‘Espectacular’. Se trata además de su último videoclip. En la letra de esa canción se refiere a “escapar rumbo a Oz, descubrir que el mago es sólo una ilusión”. ¿Debemos entender ese mensaje como una decepción de amor o va más allá?

AF: Va de no dejarte atrapar por las ilusiones, que es una de las típicas constantes de Fangoria. A veces somos muy brutos con las letras. Por ejemplo, Nacho dice que ‘A quién le importa’ es una letra muy bruta porque habla de una persona que está completamente loca y no escucha a los demás (Risas). Si nos ponemos serios el mundo de Oz no existe. Esto es muy de nuestras letras también.

«No dejarte atrapar por las ilusiones es una de las constantes de Fangoria»

Fangoria

IM: Se encuentran en plena gira. Recientemente han participado en la primera jornada del WAM Estrella de Levante. A continuación, el viaje “espectacular” tiene parada en Toledo (Feria de San Isidro), Granada (En Órbita) o Málaga (Los 40 Primavera Pop). ¿Cómo afronta Fangoria el repertorio en un directo? ¿Es diferente el de un concierto en solitario al que interpretan en un festival?

AF: Sí, es diferente. No es por tocar solos o un festival, sino por el momento y el tipo de lugar. Me explico. Cuando tocas en una sala donde la gente ha pagado el precio de una entrada, y estás presentando un disco, entendemos que hay que cantar canciones del disco nuevo. Porque esa gente no ha escuchado ese disco en directo nunca. Pero cuando nos metemos en verano, da igual un festival, o unas fiesta populares gratis, hacemos un repertorio más variado. En ese repertorio hay algunas canciones del último disco, pero también hay canciones de todos los momentos de nuestra historia.

IM: En cierta ocasión, un compañero de profesión me contaba que acudió a un festival en el sur de España (No recuerdo el nombre). Se encontraron de casualidad con la actuación de Fangoria cuando pretendían descansar en el césped después de otros conciertos. El buen rollo de Alaska, la interminable ración a borbotones de temas míticos y el ambiente tan divertido hicieron que toda su pandilla se quedara a disfrutar de una actuación que describió como “increíble”.

AF: Cuando tocas en un festival no tocas sólo para gente que hay ido a verte a ti, es obvio. Te puedes encontrar con personas que no te han escuchado nunca. Quizá conozcan tus cuatro canciones famosas, pero nada más. Incluso tienen una idea preconcebida de lo que van a ver. Lo que le pasó a tu amigo es genial, pero también puede pasar lo contrario. Que alguien vaya a ver un grupo, y lo último que quiera ver sea Fangoria. Eso es lo interesante de los festivales. Si vas con la mente abierta y con ganas de descubrir cosas, descubres grupos que no conocías y descubres que los que conocías hacen las cosas de otra forma.

IM: Lo decía porque después de una larguísima carrera sobre los escenarios, ¿cuál es el secreto para enganchar con fuerza al público?

AF: A ver, es fácil. Tenemos un repertorio con una serie de canciones muy conocidas y eso facilita las cosas cuando te ve alguien que no sabe nada de tu discografía. Intentamos también que el espectáculo sea dinámico. No tocamos baladas. Debemos tener una canción lenta en nuestra historia (Risas). Queremos que sea dinámico, que haya baile, coreografías, proyecciones. Nos preocupamos de cambiar la escenografía cada temporada para que alguien que nos ve otra vez no se aburra.

“Antes contábamos la historia de alguien y con el paso de los años escribimos en primera persona”

Fangoria

IM: Si tuviera que describir un rasgo que perdura y otro que ha desaparecido de aquella Alaska y su banda protagonista de los años 80, ¿cuál sería?

AF: Yo no sé si ha desaparecido alguno. Probablemente, lo que ha pasado es que Nacho y yo estábamos con más gente en cada grupo al principio. Luego nos hemos quedado solos y han desaparecido los rasgos positivos y negativos que podían aportar las otras personas. Lo que nos sigue manteniendo es la tozudez y tener clarísimo lo que no queremos hacer. A partir de ahí es todo mucho más fácil.

IM: Una escritora amiga, Isabel Casanova, cuenta que le considera un referente y que la canción ‘A quién le importa’ es un himno generacional. ¿Qué le parece a usted?

AF: ‘A quién le importa’ es una canción que tiene muchas lecturas, dependiendo de quién la escuche. Con el paso de los años, y de forma completamente espontánea, se convirtió en un himno del orgullo gay porque el día de la manifestación, las cien personas que se manifestaron al principio llegaron a la Puerta del Sol y la cantaban. Al año siguiente, eran mil. Al otro se doblaba la cifra, y así sucesivamente. Años después de editarse la canción, y sin que nadie se lo propusiera se convirtió en esto. Pero en el 86, debía haber unas elecciones cercanas porque recuerdo que el partido de Las Panteras Grises nos pidió permiso para usarla en la campaña electoral. Ese partido es, o era, lo contrario a lo que se refiere Isabel. Era el partido de la tercera edad (Risas). Y seguro que si le preguntamos a otro segmento de la sociedad, qué sé yo, podemos entender que mucha gente se sienta identificado con ella.

IM: Si en Fangoria cambian las ilusiones, las metas, las obsesiones, los miedos y aquello que emociona, ¿cómo evoluciona el mensaje de su música?

AF: Nunca hemos pretendido tener un mensaje como tal. Evoluciona en función de nuestros caprichos como autores. Hay una serie de constantes. Antes has mencionado la ciencia, lo oculto, las relaciones tormentosas. Eso está ahí siempre, y va evolucionando. Pero no necesariamente evoluciona hacia adelante. Pero sí he notado algo. Antes teníamos muchas canciones en tercera persona, es decir, contaban la historia de alguien. Como aquella canción ‘Cómo pudiste hacerme esto a mí’ que iba de una que atropellaba al novio. Ahora no. Con el paso de los años escribimos más en primera persona. Pero salvo eso, creo que no ha cambiado sustancialmente nada.

«Las redes sociales son un mundo segmentado en el que predicas para convencidos»

Fangoria

IM: En Impasse Mag hemos hablado con diferentes bandas, como Sidonie o Second, sobre cómo vivir de la música en nuestro país y una de las preguntas que surgían era: ¿Qué es más rentable para una actualmente: un disco, un concierto en solitario o un festival? Quizá le apetezca participar con su perspectiva, ¿qué le parece?

AF: Creo que en el momento en el que hablamos de rentabilidad estamos equivocados completamente. Eso es lo que le pasa a muchos grupos. Yo partiría de una idea: Es imposible vivir de la música. Es posible para un 1 % en todo el mundo, no sólo en España. Es así. Tienes que plantearlo como una afición. Somos un ejemplo y puedo predicar con él. Después de tener Dinarama y vender millones de discos empezamos de cero con Fangoria. No vivíamos de Fangoria. El dinero que sacábamos pinchado una noche en una discoteca, o cuando yo hacía un programa de televisión, lo destinábamos a poder grabar un siguiente disco de Fangoria. A ver, si tocas en directo, y además vendes, el artista algo saca, o no. De los discos, del directo. Esa gran crisis que planteas entre sacar disco o actuar en directo no beneficia a la discográfica, claro. Yo no sé si al final de un concierto te queda más o menos dinero, pero debes contar con que te ha visto un número determinado de personas que puede que se haga seguidor tuyo, y eso no se puede cuantificar en dinero. Y yo lo veo igual de importante. Pero no seamos naif, el dinero es súper importante. Sin dinero ni siquiera puedes grabar tu propio disco. Pero plantearlo todo desde el punto de vista económico es un error.

IM: A pesar de su exposición permanente, he leído que aborrece las redes sociales. ¿Qué papel creen que juegan actualmente las redes sociales en nuestras vidas y cómo pueden influir en la difusión de la cultura en general, y de la música de Fangoria, por ejemplo, en particular?

AF: Nacho y yo tenemos Instagram. Es la única red que tenemos porque era una imagen y nos parecía más interesante una red con fotografías que una con opiniones. Sinceramente me da igual lo que opines tú y lo que piense todo el mundo. Hablando de difusión, por supuesto. Claro que existe una difusión. Es una difusión activa. Todos vivimos una especie de ficción. Tengo cuatrocientos no sé cuántos mil seguidores. A los que yo sigo son personas que me gustan lo que hacen. Con lo cual siempre me entero cuando Depeche Mode o Pet Shop Boys sacan un disco. Jamás me voy a enterar en redes sociales de que Julio Iglesias ha sacado un disco. Me informo por los medios tradicionales, por la prensa, radio y televisión. Lo otro es un mundo que tú eliges pero está segmentado. Se trata de predicar para el convencido. Cuando sigues a Fangoria te gustan sus canciones, quieres saber que por ejemplo tocamos en el Festival En Órbita, en Granada, o en Málaga, etc. Esa información debería hacerse llegar a la gente que no está interesada previamente en lo que haces.

“Mi generación tenía un tope guay que era el año 2000, a partir de ahí no esperaba nada más”

Fangoria

IM: En una entrevista con Judith Mateo en nuestro magazine, declaraba que “Fuera del circuito comercial, la música en España está maltratada” y era bastante dura con los espacios de radio fórmula. ¿Qué opina usted al respecto?

AF: Es relativo. No creo que esté maltratada pero tiene un sistema de difusión distinto al de otros países. Aquí tiene una difusión menor la música que no es mayoritaria pero creo que la culpa es del propio consumidor. En Estados Unidos, cualquier grupo alternativo con discográfica propia emite en radios con muchísimos oyentes. Pasa lo mismo en Reino Unidos. Es España es todo mucho más pequeñito. Supongo que es una mala costumbre que tenemos.

IM: “Sintoniza los canales foráneos y nacionales; dos sistemas Secam o Pal; se ve todo como muy real”. Voz y rostro de un programa emblemático de mi generación. ¿Cree que “esa bola que a todo el mundo le mola”, ahora en HD, tendría espacio a día de hoy para una programa tan disruptivo o transgresor como fue ‘La bola de cristal’?

AF: No lo sé. Hoy en día la televisión es mucho más inmediata. Desde mi punto de vista tendría espacio. Pero no sé si sería una utopía. Muchos contenidos de la bola de cristal ya no existen en la televisión generalista, sólo en los canales temáticos. Programación infantil de producción propia no existe. Televisión musical, no existe. Moda y nuevas tendencias, no existe. ‘La bola de cristal’ es un caso excepcional pero es cierto que ahora mismo no existe nada parecido.

IM: Cuando cierra los ojos y piensa en la Alaska de dentro de diez años, ¿qué es lo que ve?

AF: No lo pienso porque nunca esperé llegar hasta aquí. Los de mi generación teníamos un tope guay que era el año 2000. Parecía que era el final de todo. Yo llegué con 35 años y a partir de ahí no esperaba nada más (Risas). No pienso en lo que voy a hacer dentro de diez años. Tienes cierta cosa de futuro cercano, algo planificado para el año siguiente pero ya está.

Fotografías: Alaska, Fangoria, Spanish Bombs, Warner Music.

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