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El hombre que vino del hielo

23 febrero, 2015

Saber si uno es de donde nace o donde pace es subjetivo. Lo que sí es objetivo es la historia de Emilio Marcos Palma, el primer ser humano que vio la luz en la Antártida, siendo el nacimiento más austral del que se tiene registro. Si bien esta cronología de Récord Guinness tiene su desenlace a las 8:40 horas del 7 de enero de 1978, la trama abarca desde algún tiempo anterior

Antártida

La Antártida es el sexto continente de la Tierra, el último que se aprende en las escuelas. Situado en el Polo Sur, la temperatura no supera los 0º ni en el mes más cálido del año, con una media anual de -17º. Con estos datos, a nadie le extraña que este inhóspito lugar no llamara la atención internacional hasta finales del siglo XIX y principios del XX.

La lucha por su conquista recuerda a la batalla que libraron Estados Unidos y la Unión Soviética en la carrera espacial durante la década de los 60, básicamente con tres actores implicados después de la Segunda Guerra Mundial –Reino Unido, Argentina y Chile– que desembocó en el Tratado Antártico firmado el 1 de diciembre de 1959 en Washington con doce signatarios (los cinco anteriormente mencionados en este párrafo más Australia, Bélgica, Francia, Japón, Noruega, Nueva Zelanda, Irlanda del Norte y Sudáfrica)

Nos situamos a finales de los 70, con el Proceso de Reorganización Nacional, auto denominación de la dictadura militar argentino, con nuevos aires de expansionismo y reclamando la soberanía sobre el territorio. Su plan de legitimación incluía el alumbramiento de un bebé en la Base Esperanza, uno de los cinco asentamientos argentinos en el continente de hielo. De este modo, aprovechando el relevo del personal, en diciembre de 1977, el militar Jorge Emilio Palma viajó con su familia hasta el extremo norte de la península antártica. En esta nueva aventura fue acompañado por sus tres hijos y su mujer, María Silvia Morello, embarazada de siete meses.

emilio-webecoistEl día después de los Reyes Magos de 1978 y con la ayuda de dos médicos clínicos argentinos (en sustitución del ginecólogo y el pediatra que no llegaron a la cita a causa del mal tiempo), Emilio Marcos Palma se convirtió en el primer antártico (gentilicio que no existe). Con nacionalidad argentina, este Adán del Antártico ha reconocido en alguna entrevista que durante su infancia y juventud recibió cartas e invitaciones de presidentes de todo el mundo. Su estancia duró poco, ya que la pureza del ambiente era perjudicial para un bebé, por lo que se marcharon acompañados de un gran silencio mediático.

Si bien el conflicto jurisdiccional no terminó de cerrarse, se abrió un nuevo ciclo al baby boom en la ‘comarca’. Casi tres meses después fue el alumbramiento de María de las Nieves Delgado, al que seguiría Rubén Eduardo de Carli, Francisco Javier Sosa, Silvina Analía Arnouil, José Manuel Valladares Solís, Lucas Daniel Posse y María Sol Cosenza en un periodo de cinco años.

Chile también quería su particular colección de cromos y preparó la base de Villa Las Estrellas como belén para que el 21 de noviembre de 1984 Juan Pablo Camacho Martino ostentara el honor de ser el primer chileno que naciera en esta tierra helada.

Fotos: wikipedia/webecoist.momtastic.com

2 comentarios

Victor Goded febrero 24th, 2015

Yo aún no había nacido pero conocía la historia. Lo que hacen los gobiernos, ¿verdad?

Kuncito marzo 17th, 2015

Vaya ridiculez esa batalla por conseguir que el primer bebe fuera de tu país. Así es la humanidad…