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“Tras las elecciones de Andalucía Ciudadanos nos convertimos en una realidad”

30 marzo, 2015

Hace justo un mes Begoña Villacís (Madrid, 1977) fue elegida la candidata de Ciudadanos para la alcaldía de Madrid. La sonrisa aún le dura, como demuestra en la entrevista. El lugar del encuentro es La Bicicleta, un bar en el madrileño barrio de Malasaña. Su decoración le llama mucho la atención. Ahí nos cuenta que es madre de dos niñas, runner habitual (los fines de semana llega a correr unos 30 km) y que le encanta la música de Jane´s Addiction y Foo Fighters. Esta abogada se mira en el espejo de los madrileños en Impasse Mag

Cabecera Begoña Villacis

Impasse Magazine: ¿Quién es Begoña Villacís?

Begoña Villacís: Soy una abogada, madre de dos hijas. Buena amiga. Habría que preguntarle a mi marido, pero confío en que soy buena mujer también. Soy una persona como podemos ser cualquiera de nosotros, que ha visto falta de representación, es decir, nadie me estaba representando en el Ayuntamiento de Madrid y en otras esferas de la política. No me veía representada, es más, me veía engañada. No sólo yo, también todos los clientes que he defendido contra el Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo. Vemos cómo funciona realmente la administración desde dentro y es el momento para intentar cambiar las cosas. Estamos en ese momento que nos mueve la motivación, la ilusión de hacer algo que es real. En definitiva, eso es Begoña Villacís en el año 2015.

IM: ¿No tiene la sensación que trabaja a contrarreloj al ser un rostro menos conocido que otros candidatos?

BV: Para mí es una ventaja. Muchas de las personas que son conocidas no lo son precisamente por cosas buenas. Todo lo contrario, son conocidas por otra serie de cosas que han motivado que gente como yo quiera entrar en política. Ellos saben mucho de esa política, pero de esa manera de hacer política que los españoles ya estamos condenando, que no nos vale. Es un proceso caduco. Lo que se les reprocha es que llevan 20 o 30 años haciendo lo mismo. También eso produce desgaste. Yo, por ejemplo, no sufro ese desgaste en ese sentido. Precisamente gente como nosotros tenemos que entrar. La novedad, lejos de ser una desventaja, es una gran ventaja afortunadamente, porque no vengo de hacer esa política. Entonces lo que yo diga puede ser creíble. Ellos presentan programas que pueden ser por ejemplo el número 20, y han incumplido en muchas ocasiones.

IM: ¿O sea que el tiempo no corre en su contra?

BV: Es verdad que soy mucho menos conocida. Pero no creo en las cosas forzadas, confío en las cosas naturales. No voy a forzar que todo el mundo me conozca, me basta que conozcan mi proyecto, que conozco lo que representa y lo que quiere representar Ciudadanos. Esto no es proyecto a corto plazo, es a largo plazo. Nos va a costar muchos esfuerzos y muchos disgustos. Sé que me estoy metiendo en un mundo en el que yo misma me he sentido muy ajena. Esto es un proyecto muy duro, de mucho sacrificio personal. Me basta que conozcan el proyecto Ciudadanos. A partir de ahí creo que podemos empezar a cambiar las cosas. Tenemos mucho que demostrar, pero ya ha empezado el cambio, como en Andalucía. Ahí los compañeros están demostrando que somos de verdad. Estoy compitiendo con gente que son animales políticos, pero ser conocido sólo bajo ese nombre… Es que los madrileños no queremos animales políticos, queremos cosas de verdad. Además, que los animales políticos nos han llevado donde estamos ahora mismo.

IM: ¿Quería ser política de pequeña?

BV: No, te lo reconozco. De pequeña mi familia me llamaba Mafalda porque me cuestionaba muchas cosas y era muy crítica, no siempre en el sentido negativo, a veces también positivo. De pequeña quería ser abogada, porque en el fondo tengo un sentido de la justicia que me ha llevado a tomar decisiones a lo largo de mi vida y a exponerme a muchos riesgos. Es muy preponderante en mi personalidad. Al mismo tiempo tengo vocación de servicio, como he demostrado en numerosas ocasiones. Queda mucho por conocerme y tendré oportunidad de demostrarlo. Esos son los mismos principios que te pueden llevar a ejercer la abogacía y te pueden llevar a ejercer política, como yo la entiendo, no como lo que se está practicando hoy en día.

IM: Nació en 1977, justo antes de que se votara la Constitución. Como usted hay un alto porcentaje de la población en nuestro país. ¿Crees que habría que revisarla?

BV: Se puede revisar, pero no hace falta destrozarla. La Constitución ha sido muy positiva. Para empezar, consiguió sentar a gente muy dispar con ganas de cambiar las cosas. La idea no es destrozar. ¿Por qué no construir? Tenemos unas bases, construyamos. Puede que haya determinados capítulos que a día de hoy no tienen razón de ser y que se podrían estudiar. Soy partidaria de la revisión, pero no de gritar y destrozar las cosas. ¿Para qué? Si las cosas funcionan, de vez en cuando tendrás que reformarlas, pero no cargártelas.

IM: Ganó en la carrera interna de Ciudadanos para la alcaldía de Madrid a Jaime Trabuchelli. ¿Cómo es la relación con él?

BV: Es buena. Nunca ha sido mala. Hay una cosa que sé que cuesta comprender, pero durante el proceso contactábamos, nos prometimos unas cañas después de los resultados (que al final terminó siendo un café, por cierto) y ahora está colaborando en el grupo activamente. Pero es con todo el mundo, no hay desencuentros a día de hoy. Estamos en ese estado en el que somos conscientes de lo que estamos haciendo, que estamos construyendo. Ya están otros para dividirse.

IM: ¿El resto de candidatos están involucrados en el proyecto?

BV: Si, pero todo el mundo. En la medida de sus posibilidades, de su profesión y su capacidad. Ten en cuenta que no cobramos nada, nos tenemos que venir con nuestro bocadillo y nuestro propio ordenador a la sede. Somos muy modestos, medios tenemos los justos. Si no tienes un equipo super motivado como el que tengo yo, esto no sale.

«Me alegro de haber vivido el movimiento 15M»

Begoña Villacís

IM: ¿De qué viven los que allí están trabajando?

BV: De hacer equilibrios. De utilizar cualquier momento del día que puedas para venir a la sede corriendo y meterte en una reunión que puede ser en la calle o en las carpas, e incluso a veces son en horas intempestivas, en fines de semana o en el día del padre. Somos un partido de la nueva generación, esto es, el presencialismo y el calentar la silla no es lo nuestro. Yo para trabajar no necesito un despacho de 80 metros cuadrados, me vale mi portátil, un trozo de césped y una conexión a internet. Cuando decimos que no somos una formación a la antigua usanza es verdad.

IM: ¿Qué valor le da al 15M el hecho de que se empezara a hablar más de política en la calle?

BV: El 15M fue algo muy valioso, porque recogió la sensación y el malestar general. Los ciudadanos no se sentían representados y esa crisis de representatividad se tradujo en que la gente saliese a la calle para hacerse oír. En el 15M había muchísimos mensajes, no sólo uno, como pude descubrir in situ. Todo el mundo se quejaba de lo suyo, de lo que le preocupaba: de la crisis, de la sanidad, de la residencias, de los niños… Realmente fue el momento en el que los políticos se dieron cuenta que había algo que no funcionaba, de que estaban saliendo a la calle porque no conseguían representarles. Eso fue el principio del todo. A partir de ahí empezaron a cambiar muchas cosas. Me alegro de haberlo vivido. También te digo una cosa. Está bien la protesta, porque hay que quejarse y hacer un análisis de situación. Estos son los problemas y voy a gritar para que se me escuche. Es verdad que la queja es muy atrayente, todo el mundo se suma a la queja. ¿Cómo no voy a estar de acuerdo contigo si manifiestas tu malestar por la corrupción? Voy a sumarme a ti, pero si quieres ser serio lo que tienes que hacer es un proyecto, es decir, proponer soluciones. No puedo permitir que dos partes que me lleguen a mí se perpetúen eternamente en esa queja, porque no les lleva a ninguna parte. Aquí lo responsable es buscar una salida con un proyecto que sea constructivo, que ilusione a la gente y de arreglo. Quedarse en la queja es bastante ineficaz e irresponsable.

IM: Sé que no es adivina, pero ¿cómo se ve dentro de cuatro años?

BV: Mi intención es quedarme aquí con independencia del resultado que saquemos, eso lo tengo claro. Pero es imposible especular a largo plazo porque están cambiando tanto las cosas. Seguro que luchando por este proyecto, pero dónde no lo sé. Si me preguntas dentro de veinte años, probablemente ejerciendo de nuevo mi profesión, porque siempre digo que entro en política no para quedarme en ella. Lo que reprocho a la gente es que se quede en política, haga de ella una profesión y acaben perdiendo la perspectiva que es lo que les ocurre cuando llevan tanto tiempo tan alejados. Se podrán mostrar cercanos y darse baños de masas, pero no deja de ser un baño de masas, no es estar en la calle realmente.

IM: Los grandes partidos critican mucho a las formaciones emergentes como Podemos o Ciudadanos que no tienen formación política. ¿Qué les contestas?

BV: Efectivamente, que no tenemos deformación política. Igual que existe la deformación política, existe la deformación política, y no somos víctimas de esto. Sería un error que si lo que quieres es regenerar lo hicieses bajo la inercia de lo que te han impuesto antiguamente, que además se está demostrando que está podrido. No tenemos deformación política, les doy la razón.

IM: ¿Se puede compaginar la política con las labores de maternidad?

BV: Si te lo has currado mucho con tus hijas, sí. Si las has educado no sólo en el derecho, sino en la responsabilidad. Es verdad que vas a tener un pequeño cargo de conciencia, porque eso es inherente a las madres y a los padres, pero la clave es aprovechar los momentos que tienes y saber organizarte. Lo he hablado con ellas, les he dicho que voy a entrar en la política. Lo he enfocado no como que entro a este mundo, porque para un niño qué es la política. La política es lo que puedes hacer mediante ella. Les he explicado lo que podemos hacer por los animales en Madrid, la contaminación o los autobuses. Enumerando todas las cosas que se podrían cambiar si gobernásemos en Madrid. Ahí es cuando me dijo mi hija Jimena: “Entonces vas a ser como delegada de clase”. Yo le contesté: “Justo, ahí lo has dado”. Son más listos de lo que nosotros creemos.

IM: No quiero preguntar qué partidos votaba antes de Ciudadanos porque es una indiscreción. Me gustaría saber qué políticos tenía de referencia.    

BV: Adolfo Suárez, por supuesto. Todos los que hemos estudiado esa figura en derecho constitucional, lo hemos empezado a valorar. Ha sido esencial. Me gusta Obama. Me encanta Albert Rivera, y no lo digo por decir. La atracción que empecé a sentir por Ciudadanos es que yo coincidía con ellos en tertulias y comprobé que sostenían el mismo discurso delante y detrás de las cámaras. Eso no es tan frecuente. Otros partidos delante de un micro dicen una cosa y luego entre amiguetes opinaban otras. Eso me distanciaba mucho. En el caso de Albert o de Luis Salvador mantienen la misma versión con igual vehemencia. Para mí es algo tremendamente atractivo.

IM: ¿Qué relación tiene con Albert? ¿Le hace recomendaciones diarias?

BV: Claro, nos recomendamos todo a todo el mundo, porque somos una formación nueva. Tenemos que cometer muchos errores todavía, nos tendrá que pasar nuestro peaje, tendremos que curtirnos… Todo el equipo tenemos una relación muy fluida, afortunadamente somos pequeños, no somos un mega equipo. Es verdad que hay muchos afiliados, pero a día de hoy es algo que se mantiene familiar. Además, recibo las recomendaciones de muy buen grado porque soy nueva en esto, no estoy deformada políticamente. Hay mucho que aprender y estoy encantada de ello. Lo bueno es tener cosas que aprender, lo malo empieza cuando piensas que ya lo sabes. Ahí surge el despotismo, la prepotencia o el dar lecciones. Eso es precisamente en lo que no me quiero convertir.

«No somos de derechas o de izquierdas. No somos sensacionalistas, no somos de extremos. Queremos ser reconocidos por cumplir lo que prometemos»

Begoña Villacís ordenador

IM: Ahora que ya estamos metidos en vereda, viene la pregunta del millón: ¿Ciudadanos es de izquierdas o de derechas?

BV: (Risas) Entiendo la pregunta. Pero si hablas con tus amigos, te das cuentas que ya no se consideran de izquierdas o de derechas. Ese debate es antiguo, esas etiquetas ya no existen. Los de derechas no son de derechas y los de izquierdas no son de izquierdas. El PSOE fue el primero que hizo la gran reforma laboral, fue el primero que recortó los derechos a las viudas. El PP, una vez llegó al gobierno, la primera medida que adopto fue subir impuestos. ¿Qué son realmente? Nosotros queremos ser reconocidos por cumplir lo que prometemos –ser un partido seguro– y por ser una formación de sentido común. No somos sensacionalistas. Ya me gustaría a mí prometer que todos van a ganar un millón de euros al año, pero no está en mi mano. Habrá aspectos que yo reserve a la empresa privada, habrá otros que se lo deje a los autónomos, porque mejor que ellos no lo sabe nadie, y habrá cosas que tendremos que guardar a otro ámbito. Tenemos que preocuparnos por crear un entorno que favorezca que todo el mundo pueda hacer bien las cosas, no obstaculizarles, dar facilidades y ayudar a la gente que lo necesite, pero todo con sentido común. No somos de extremos. Reconocemos que hay mercado en la Unión Europea y que formamos parte de él. Es innegable, hay que seguir su lógica. Asimismo entendemos que hay colectivos que son merecedores de nuestra protección. En nuestro estado evolutivo, hablemos de evolución, no podemos permitir que haya gente en la calle, familias enteras que no van a remontar y les estas condenando a la marginalidad. El otro día me decía un periodista: ‘Entonces, sois comunistas’. Y yo: ‘No, sentidocomunistas’.

IM: Aunque últimamente ha habido rifirrafes entre Ciudadanos y UPyD, ¿valora su labor?

BV: Sí, no tengo ningún complejo en reconocerlo. Ellos, por ejemplo, no entraron en el juego de los dos partidos en la votación del Consejo Superior del Poder Judicial. Pero teniendo en cuenta que han hecho muchas cosas bien y con un proyecto bueno (hay ideas en las que coincidimos), ¿por qué desbancarlo y someterse a los intereses personales? Ese es el gran error. Yo siempre que forme parte de un proyecto, me pondré al servicio de él. No buscaré que sea el proyecto el que se ponga a mi servicio. Es una pena, porque dentro de las filas de UPyD hay gente conocida y que nos procesamos admiración recíproca. Dentro de las bases ya hay quien nos respalda. ¿Por qué no han sabido leer eso desde la cúpula? Involuntariamente también han provocado una copia en miniatura de lo que es España. Si te das cuenta, la cúpula ha dejado de representar a la bases. Esa es la lectura final. Sería bueno que les volviesen escuchar. Obviamente, esto es una opinión personal.

IM: ¿Considera que Ciudadanos se ha visto beneficiado por el tren que inició Podemos de salir en los medios generalistas, como por ejemplo en las tertulias del sábado por la noche?

BV: Sí, porque lo que han conseguido los medios, los debates no se han producido sólo en sedes parlamentarias, se han trasladado a la calle. Igual que se dio en el 15M, se producen en los platós de televisión. Sé discriminar cuando en vez de política se está haciendo entretenimiento, cuando en lugar de hablar de proyectos constructivos se está ejerciendo el ‘y tú más’ o tirarse los trastos a la cabeza. Eso forma parte de lo aburrido, mientras que lo otro es interesante. Ha sido muy positivo que tuviésemos otras portavocías, otras posibilidades de hacer política fuera de la sede parlamentaria. Porque al final termina siendo la merienda de siempre entre los dos. Llegó un momento en que los ciudadanos no creían en ellos y buscaba escuchar otras voces.

IM: ¿Qué análisis breve hace de las elecciones de Andalucía?

BV: Nos convertimos en una realidad. Yo jugaba de pequeña al fútbol y me gusta utilizar este deporte como símil. Ahí hay jugadores que son promesas y se quedan en eso, en eternas promesas. Afortunadamente no le ha pasado a Ciudadanos. Hemos pasado a ser de promesa a realidad. En el momento en que la gente ha sabido leer eso, nos hemos convertido en voto útil. Para Madrid, al haber una diferencia de dos meses entre unas elecciones y otras, tienes la oportunidad de demostrar algo muy importante: que no sólo dices palabras, sino que las cumples. La coletilla del PP era que nosotros éramos la llave para el PSOE y viceversa, jugaban a reprocharnos eso. Ahora vamos a poder demostrar que no es así. Es fantástico. Estamos en esa línea.

IM: Albert Rivera aseguró que cerraba cualquier puerta a un posible pacto con partidos que estuvieran manchados de corrupción. ¿En Madrid ocurriría lo mismo?

BV: Sí, totalmente. Es que no hay más explicación, se contesta con un monosílabo. Se tendrán que limpiar para poder acudir a nosotros. Es su problema, no el nuestro. Tanto Ignacio Aguado en la Comunidad como yo en la Alcaldía ya tenemos nuestros puestos. Yo ejercía una profesión que me gustaba mucho y me daba para vivir. Si voy a dejar todo eso con ese coste personal y familiar del que ya hemos estado hablando, lo haces para cambiar las cosas, no para echar todo por la borda a la primera de cambio. Nosotros somos personas serias y responsables. No sólo somos nosotros, representamos a un montón de personas a las que yo me comprometo a no decepcionar.

 «Tenemos una concepción de la realidad radicalmente distinta a Podemos»

Begoña Villacis Bici

IM: ¿Qué tal la relación con Podemos?

BV: Hemos coincidido en un par de ocasiones con algún representante y sin problema, con mucha naturalidad. Yo tiendo a llevarme bien con la gente. Tengo más facilidad para tener buen trato que malo. No hay mala sintonía con Podemos, pero tampoco con el PP ni con el PSOE. De hecho el otro día Antonio Miguel Carmona (candidato socialista) puso ‘las manos en el fuego por mí’.

IM: ¿Se ve pactando con Podemos para gobernar en Madrid?

BV: Aunque te puedas llevar bien con personas y compartas un diagnóstico, es evidente que tenemos concepciones de la realidad radicalmente distintas. Ellos son partidarios de engrosar el Estado respecto a la parte privada. Para nosotros la parte privada tiene un nombre, que es el ciudadano. Si el Estado tiene que crecer va a ser a costa del ciudadano, a costa de una pérdida de todo tipo. Económica también. Si precisamente partimos de un problema de falta de representatividad, no creo que sea el momento para quitarle más derechos a los ciudadanos. El ciudadano tiene que ser el eje de la Administración y de España con todos sus derechos, sus obligaciones y sus problemas. Esa concepción de la realidad es tan distinta que no somos una pareja ideal. Si nos hiciesen el índice de compatibilidad estaríamos alejados. También hay puntos en los que concordamos, como el alquiler social. Vemos igual de mal que ellos el tema de los desahucios. No me cierro a pactos por proyectos, no tengo complejos en reconocer que el PSOE o el PP pueden plantear cosas positivas. También pido que tengan la humildad de reconocer por fin que un partido como Ciudadanos pueda presentar medidas positivas y a las que sumarse. Espero que eso sea lo que veamos.

IM: Ciudadanos valora mucho la Educación pública. Usted estudió en una universidad privada. ¿Puede llegar a ser una contradicción?

BV: Yo también he estudiado en la pública. Es importante señalar que no se tiene que juzgar un hecho de forma aislada, sino tener en cuenta que yo me pasé la carrera doblando camisetas. He estudiado tanto en la pública como en la privada y tengo un buen concepto de las dos. La educación pública es fundamental, se tiene que dar por hecho. Pero también la gente tiene que ser capaz de poder elegir, dando por hecho que la pública tiene que ser para todos y accesible. Existen otros modelos de educación, como la concertada. Me parece un buen sistema, que asumamos entre todos la responsabilidad de educar.

IM: Su partido también apuesta por la sanidad pública. En Madrid últimamente han sucedido muchos conflictos como el copago o el intento de privatización de centros y hospitales. ¿Cómo valora el panorama?

BV: Me remito a las palabras de Ignacio Aguado porque la Sanidad es competencia autonómica. Él dice, y tiene toda la razón del mundo, que la gente te elige para gestionar. Un político tiene que ser un gestor. Si tú lo que haces es delegar de la gestión, en el fondo no estás asumiendo tu responsabilidad, porque la gente te ha elegido para hacer eso, que es en el fondo lo que supone una privatización. Tienes que aprender a gestionar. Ser valiente y decidir por ti mismo.

IM: Ayer se aprobó la Ley de Seguridad Ciudadana y la reforma del Código Penal. Las voces críticas aseguran que se va a limitar la libertad de expresión, en el primer caso, o introducir el concepto de cadena perpetua revisable. ¿Cuál es su opinión?

BV: Te voy a ser sincera porque todavía no me lo he estudiado entero. Me gusta hablar cuando me he empapado del tema. Así que te voy a hablar del proyecto. Considero que os han engañado a vosotros (los periodistas) y están engañando a la ciudadanía. Están llevando el debate hacia donde les interesa. Dicen que el código penal va a ser mucho más exigente con la corrupción y eso es mentira. Os están llevando a ese debate (la corrupción y las penas por cometerla) y se están dejando un detalle en el tintero: se están cargando la acción popular, lo que ha sustanciado el caso de los ERE o el caso Noos. Lo están delegando a casos de terrorismo y al hecho de que sea presentado por una persona física. Se está evitando que lo puedan hacer los partidos políticos o los sindicatos. Así que muchos de los casos que se han destapado dejarán de hacerlo. Os han llevado al terreno que ellos quieren. La desaparición de la acción popular es muy grave. En el fondo ellos tienen la batuta y marcan los ritmos. Os están diseñando el debate y quieren hacerlo también con la ciudadanía. Trasladándolo a Madrid, siempre pongo el ejemplo de la Ley de Amnistía Fiscal. Legitimar el fraude me parece de inicio un error. Pero nadie hablaba de cómo nos colaban dentro de unos artículos una subida de la plusvalía municipal. Nos están engañando. Y eso me indigna. Lo que pasa es que no me quedo en ese punto y me he puesto a currar para arreglarlo.

«Esperanza Aguirre es un personaje muy divertido, pero tiene que dejar paso a nueva gente»

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IM: ¿Qué nota pondría a la labor de Ana Botella?

BV: Insípida. No ha sido nefasta, en el sentido que podría haber seguido con el delirio presupuestario y no lo ha hecho. Si hay que reconocerle algo es que ha sabido frenar. Ha sido ciega e insensible al sufrimiento ciudadano. En un momento en el que había tanta gente en paro –y que sigue habiendo, que estamos en el 18 %– metió la subida fiscal que hemos sufrido todos los madrileños, nos ha freído a multas, sancionando a familias con 600 euros, lo que supone su compra de todo el mes. Es verdad que hay que corregir conductas, pero no hay que ordenar al ciudadano cómo lo está haciendo. Esto parecía la época medieval, con el señor feudal que pasaba a por el diezmo –que ahora es muchísimo más– te ‘echaba sal en la cosecha’ y te cerraba un local, sólo por el hecho de que no le pagases lo suyo. Creo que gobernaba sabiendo que no iba a estar mucho tiempo en el poder. Cuando se dirige así, sin otras aspiraciones que cumplir en el mandato, se gobierna con un proyecto de mínimos.

IM: ¿Qué opinión le merece la jugada de Esperanza Aguirre, que se había ido de la política y ahora es candidata a la alcaldía de Madrid?

BV: Creo que hay que ser más serios con las personas, porque te debes a ellas, son las que te han elegido. A Esperanza no le reprocho nada en lo personal, me parece un personaje muy divertido. Pero entiendo que tiene que dar paso a nueva gente, que venga de vivir la calle y no acercarse a ella de vez en cuando.

IM: ¿No es la sensación que dan los dos grandes partidos, que recurren a rostros muy conocidos, algunos de ellos manchados?

BV: Pero tampoco lo suyo es ir a la cantera. Llevado de nuevo al tema futbolístico, es que esa cantera tiene que venir de la cantera privada. No hay que ejercer la política toda la vida. No busques tu cantera en nuevas generaciones, busca tu cantera fuera, en la gente que sepa lo que es pagar una nómina, gestionar una empresa o el despido de un compañero o incluso ser despedido. Una serie de experiencias que si sólo vives en el microclima de la política no has aprendido. Es imposible que lo hayas interiorizado. Aunque tampoco quiero ponerme a dar consejos a nadie, quién soy yo para eso…

IM: Le veo muy sensibilizada con los niños. ¿Qué medidas concretas tomarías?

BV: Para empezar no quiero ver en Madrid ningún niño que pase hambre o que tenga que ir enfermo al colegio porque allí le vayan a alimentar.

IM: ¿Cómo se puede conseguir eso?

BV: Favorecer no sólo los comedores sociales, dándoles también más competencias a los agentes municipales para que sean sensibles a esa problemática, reconozcan esas situaciones y posibiliten que los niños tengan su menú diario. También estoy sensibilizada con el acoso escolar. En nuestro programa establecemos nuevas figuras con competencias para escuchar a niños, centros y familias con el objetivo de reducirlo a mínimos. Me gustaría erradicarlo, pero soy sensata y sé que tenemos que pelearlo. Tenemos que educar a los menores en la responsabilidad, no sólo en los derechos. Tienen que saber asimilar las frustraciones para que en un futuro sean más resistentes y con más espíritu. Las escuelas de hoy en día son fábricas de autómatas, no de autónomos. Y eso es lo que tenemos que cambiar.

«No es el momento de unos Juegos Olímpicos»

Begoña Villacís Madrid

IM: Si saliese alcaldesa, ¿iría a por los Juegos Olímpicos?

BV: No es el momento, hay otras prioridades. Me preocupa más que haya niños en Madrid que no estén comiendo que unos Juegos Olímpicos. Y mira que yo soy muy deportista, sé que es un evento muy positivo para la ciudad. Me encantaría, como a todos los madrileños. Pero no tiene sitio actualmente. Hay responsabilidades más acuciantes, como que no haya guarderías municipales en todos los barrios de Madrid, hay chavales que están pasando hambre, hay familias enteras que les echan a la calle… En este contexto… ¿es el momento para tener grandes aspiraciones? Las tendremos, pero poco a poco y creciendo de forma sostenible. Ya tendremos tiempo para esos retos.

IM: ¿Cómo se puede fomentar el empleo en Madrid?

BV: Se puede. Lo primero es ir al origen. Primero, ¿quién crea empleo? Siempre pensamos en el trabajador por cuenta ajena, en el asalariado. Pero a lo mejor la respuesta a esa persona es el emprender. Para eso se le tiene que dar las herramientas necesarias para que uno sepa por dónde empezar. Madrid en particular y España en general tiene un reto en el aprendizaje. Los ciudadanos se tienen que ver capaces de hacer eso, se les tiene que estimular. En segundo lugar, favoreciendo a las microempresas. Somos un país de pequeñas y medianas empresas. Antes me preguntabas si somos de izquierdas o derechas, no salimos de esa dicotomía. Ahora es la empresa y el trabajador. La mayor parte de las empresas en España son la peluquería o la cafetería donde la empleada y el empleador van de la mano, son probablemente amigos y están llevándose lo mismo para sus casas. Hay que favorecer la microempresa y al autónomo. Sobre todo no hay que obstaculizarles con burocracia y con licencias. Haciéndoles todo es más digerible y más fácil se les está ayudando. En el momento que promociones y facilites el autoempleo, ellos son los encargados y son los que te van a generar empleo. Un tema también importante es el turismo. España, y Madrid concretamente, no es referente en nada. Tenemos un activo, humano también, muy valioso porque somos muchos más simpáticos que los franceses. Tenemos mejor clima que en Inglaterra. Fíjate si tenemos motivos para ‘vender’. Sin embargo, si preguntas en el extranjero, yo de hecho he vivido fuera, y la gente no tiene una referencia clara de lo que le propone nuestra ciudad. ¿Cómo se consigue? No encomendándonos a los políticos para que dibujen la marca España, lo tienen que hacer profesionales de verdad. Ese ámbito hay que profesionalizarlo. Si somos capaces de vender, el trabajo se va a crear. Vuelvo a decirlo, el responsable de crear trabajo no somos nosotros, la tarea es articular el marco necesario para que eso se pueda producir.

IM: ¿Cómo se puede combatir la contaminación?

BV: En primer lugar potenciar el transporte público y no lo que se ha hecho en estos últimos cinco años. Nos venden, y es verdad, que el metro de Madrid es excelente. Pero cualquiera que lo utilice sabe que no pasa con la frecuencia de antes. Bueno, miento, ahora sí porque veréis que en estos dos próximos meses será más regular. Es porque han sacado 40 trenes de las cocheras. Después de las elecciones todo volverá a ser igual… si siguen los de siempre. No podemos permitir que suba el precio, porque es algo que desanime a los ciudadanos. Hay que promover el parking disuasorio, pero no sólo de coches, también de bicis, donde uno pueda aparcarla con la certeza de que no se la van a robar. Esta ciudad tiene que ser más accesible y amigable para las bicis. Además vamos en la línea de ampliar las zonas peatonales, con un amplio respaldo de los vecinos y comerciantes. Nuestra idea no es penalizar, sino estimular.

IM: Me gustaría conocer medidas puntuales de las que no hemos hablado que llevaría a cabo nada más tomar su cargo si sale elegida.

BV: Lo primero, el trabajo del programa es hercúleo. ¿Por qué? Porque el Ayuntamiento de Madrid es muy opaco, aunque se quieran presentar como transparentes. Es absolutamente imposible acceder a toda la documentación. El objetivo es desvestirlo para que enseñen realmente todas las vergüenzas. De este modo planteamos una auditoria de pies a cabeza, funcional, de valoración de qué están haciendo las distintas entidades que han emergido como setas, conocer en qué se están gastando el dinero, ver de dónde han salido, por qué están ahí y si el resultado de ese grupo de asesores es rentable. Es decir, diseccionar el Consistorio. A partir de ahí vas a poder adoptar medidas. Lo segundo es bajar impuestos. Llevo muchos años peleando por ello y no me queda más remedio que ser coherente. Si no lo hiciese estaría decepcionándome a mí misma. El tema de las guarderías municipales me preocupa bastante, porque son decisiones que van directamente en pro de la igualdad de sexo. También la limpieza, hay que limpiar Madrid. Se ha estado deteriorando con la permisividad del Ayuntamiento, que no ha aplicado las clausulas penalizadoras a esas empresas adjudicatarias que no están cumpliendo esos servicios por los que se han comprometido. ¿Por qué ocurre eso? Porque quizás tienen a los trabajadores sometidos a un Expediente de Regulación de Empleo Temporal y se pasan 45 días cobrando la prestación por desempleo que paga el Estado en vez de estar podando los árboles o limpiando las calles. La verdad es que hay bastante que hacer todavía, pero el lado bueno es que hay mucha oportunidad de mejora. Es un gran reto.

IM: Recientemente tanto Cristina Cifuentes como Esperanza Aguirre han afirmado que Ciudadanos podría estar en el PP.

BV: ¿Sabes lo que están haciendo, no? Llevándonos a la derecha. Nosotros no queremos decir que somos de derechas porque no lo somos y con esos titulares nos están derechizando.

3 comentarios

Runner'83 abril 15th, 2015

A mí también me gusta correr e intento salir bastante. Es un deporte completo y que te ayuda a lograr las metas que te pongas.