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5 alimentos que parecen buenos para tu salud, pero no lo son

23 mayo, 2018

Algunos alimentos engañan. A pesar de presentarse como alimentos saludables y nutritivos, muchos alimentos no sólo aparentan ser algo que no son, sino que pueden incluso tener un impacto negativo en la salud.

Esta pequeña lista detalla 5 alimentos que parecen buenos para tu salud, pero no lo son:

1.- Salmón de piscifactoría, o cualquier pescado en granja

El pescado es famoso por la gran cantidad de propiedades que aporta a la salud. Normalmente suele contener grasas beneficiosas para el corazón por lo que es un alimento a incluir en una dieta equilibrada. De hecho, la Asociación Americana del Corazón (AHA por sus siglas en inglés) recomienda comer al menos dos porciones de pescado a la semana.

Sin embargo, el salmón de piscifactoría puede afectar negativamente a la salud. Escondido tras un etiquetado que lo llama ‘Salmón atlántico’, parece tener una mayor cantidad de sustancias contaminantes y toxinas cancerígenas. Por si eso fuera poco, se ha descubierto que consumir pescado de piscifactoría puede suponer problemas graves de salud como la resistencia a la insulina y la obesidad.

Lo recomendable es optar por pescados más saludables para asegurarte una cantidad adecuada de ácidos grasos omega 3 y micronutrientes: el salmón salvaje de Alaska, la caballa del Atlántico y las sardinas del Pacífico, por ejemplo, son una alternativa nutritiva y deliciosa.

2.- Muesli de bolsa

Aunque el muesli suele considerarse una opción de desayuno nutritiva y más saludable que otros dulces, como la bollería industrial o los cereales cargados de azúcar, tenemos que tener en cuenta que el muesli de las baldas de los supermercados también suele tener una cantidad considerable de azúcar y calorías vacías. Darle al cuerpo tanta azúcar por la mañana puede tener efectos perjudiciales en tu salud, tal y como indican los estudios que analizan la conexión entre una ingesta elevada de azúcar con una alta probabilidad de desarrollar cáncer, diabetes y obesidad.

Como alternativa a los mueslis, es mejor optar por los copos de avena, los frutos secos, las semillas y la fruta seca, por ejemplo. También puedes añadirle a tu yogur otros ingredientes muy beneficiosos para la salud como las semillas de chía y de cáñamo para darles un toque aún más crujiente, en vez de utilizar muesli.

3.- Zumo de naranja, o de otras frutas

Hay mucha gente que se imagina un zumo en la mesa cuando se le pide que piense en un desayuno equilibrado. No obstante, los zumos de fruta son algo que deberíamos quitar de la lista de la compra. Suelen estar llenísimos de azúcar y carecen de la fibra beneficiosa que tiene la fruta entera. Este último dato es importante porque la fibra ayuda a reducir la absorción de azúcar en la sangre para prevenir las subidas y bajadas del nivel de azúcar en la sangre y reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes, obesidad e hipertensión.

La fruta entera como las naranjas, las manzanas y las uvas, por ejemplo, son una mejor opción que los dulces zumos de fruta. No sólo aportan muchísimas vitaminas y minerales importantes, sino que son ricos en fibra por lo que ayudan a mantener un buen nivel de azúcar en la sangre y a gozar de mejor salud.

4.- Chips de verduras

Por mucho que suene tentador e inocente tomar chips de verdura como aperitivo, en general no son nada saludables. De hecho, muchos de los chips que se compran en tienda se han frito con muchísimo aceite y tienen cantidades elevadísimas de sodio, grasa y otros ingredientes añadidos que conviene evitar.

En lugar de bolsa de estos fritos, hay que optar por chips de verdura con col rizada, zanahorias, calabacines o rábanos. Otra buena alternativa son las palomitas caseras, los garbanzos tostados y las semillas tostadas.

5.- Edulcorantes artificiales

Las tiendas están llenas de edulcorantes que se esconden tras etiquetas que los califican de saludables, pero que en realidad se alejan bastante de las propiedades de un producto beneficioso para la salud. Los estudios concluyen que los edulcorantes artificiales como el aspartamo, la sucralosa y la sacarina pueden incluso aumentar el apetito y contribuir al aumento de peso o alterar la salud intestinal.

Hay que evitar los productos que aseguran ser dietéticos o light y estén cargados de edulcorantes artificiales. Puedes endulzar las cosas por tu cuenta con fruta fresca, estevia, miel sin refinar o sirope natural de arce, por ejemplo. Darán un toque de sabor a tus platos dulces sin necesidad de aditivos químicos de los edulcorantes artificiales.

Fotografías y contenido: Runtastic.

 

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