open

“No creo posible encontrar ni un periodista en todo el mundo que sea objetivo y neutral”

9 octubre, 2016

Concertar la entrevista con el periodista Alfonso Merlos (Molina de Segura, 1979) fue tan sencillo como encontrar coincidencias musicales a la hora de buscar una canción para nuestra lista de reproducción Impasse Mag. Optamos por ‘In the Name og Love’ de Martin Garrix & Bebe Rexha, aunque nos hemos tomado la libertad de añadir ‘I feel you’ de Depeche Mode, uno de sus grupos preferidos. La charla comienza hablando de su último libro sobre la política popular Cristina Cifuentes, pero además, abordamos una interesante visión sobre la actualidad política, el periodismo y la televisión

amerloscabecera

Impasse Mag: Empecemos hablando de ‘Cristina Cifuentes, sin ataduras’ (Esfera de los Libros), una biografía de la presidenta de la Comunidad de Madrid que ha presentado este año y que desde este verano está presentando en diferentes lugares de la geografía española. En ella narra aspectos íntimos de su vida y se adentra en los entresijos del Partido Popular y la política española. ¿Qué van a encontrar los lectores en este libro?

Alfonso Merlos: Lo que los lectores van a encontrarse es una mujer en parte conocida, y en parte desconocida. Por eso me propuse escribir este libro. Van a encontrar una mujer luchadora y resistente. A una superviviente. Una política con unos principios muy claros y, desde luego, que ha llegado tarde a la primera línea de la política porque ha sabido esperar y luchar, y porque ha sabido saber cuándo llegaría su momento. Dibuja un cúmulo de virtudes que en tiempos en los que los políticos están tan desprestigiados puede hacer aparecer el rayo de la esperanza, la ilusión y la buena fe sobre nuestros políticos.

IM: Conocíamos su faceta de escritor, pero destacaba por su labor como periodista de investigación en lo relativo al terrorismo. Esto significa un cambio de rol. ¿Cómo surge la posibilidad de llevar a cabo este perfil tan particular?

AM: A mí me habían propuesto en varias ocasiones escribir ensayo de actualidad política. No lo había hecho porque estaba desbordado con mi trabajo en televisión. Al cabo de la semana proyectaba más de cien programas informativos. Era imposible. En un momento en el que estoy colaborando con algunos medios, se abre una ventana de oportunidad y tengo la posibilidad de buscar cierto espacio a la semana para hablar detenidamente con mis fuentes políticas, del PP y fuera del Partido Popular. Aprovechando la propuesta de Esfera de los Libros y mis fuentes políticas, nos planteamos escribir la vida política y la vida privada, no íntima pero sí privada, de Cristina Cifuentes. No fue en absoluto fácil. Es una mujer a la que los médicos dan por muerta hasta en tres ocasiones después de un gravísimo accidente de moto. Envuelto además de unas circunstancias dramáticas y lamentables. Con unas protestas brutales por parte de determinados sindicatos médicos, y con gritos de «¡Vete a un hospital privado!», y algunos más fuertes como «Ojalá no salgas de esta», de auténticos desaprensivos, de malvados. A Cristina todo eso la hizo más fuerte. Es una mujer que lleva una coraza, una piel de rinoceronte que cuando recibe una lanza, le hace correr con más fuerza.

IM: Todo personaje público tiene una faceta privada y, a veces con entresijos muy dramáticos…

Yo hablo de la vida privada de Cristina Cifuentes. Que no se confunda con la vida íntima de Cristina Cifuentes. Y que no se confunda con el morbo acerca de determinadas interioridades. Creo que es bastante más lo que por prudencia me he tenido que callar, que aquello que revelo. Pero a pesar de ello, aparecen detalles y datos sobre sus comienzos en política, o su ascenso, no olvidemos su etapa como delegada del Gobierno, detalles que están dejando a los lectores de piedra y muy entusiasmados. Al final conocen cómo una mujer se sobrepone con éxito a ciertas adversidades que son muy complejas de superar.

IM: Si tuviera que describir a su protagonista en una sola frase, ¿cuál sería?

AM: Cristina Cifuentes es una mujer moderna, actual, currante y noble.

IM: ¿Es Cristina Cifuentes una posibilidad de relevo generacional al frente del Partido Popular?

AM: En cualquier organización debe darse el relevo generacional por una cuestión biológica. Al frente del PP, al frente de la presidencia del Real Madrid Club de Fútbol, y al frente de Telefónica España. Otra cosa es el momento. En este país estamos confundidos con el relevo generacional. El relevo generacional no se tiene que dar siempre a los más jóvenes porque los más jóvenes no tienen por qué ser siempre los más frescos, los más modernos, o los que lleven nuevas ideas a una organización. En este sentido, Cristina Cifuentes, que no tiene 35 años, es una mujer fresca, moderna, con ideas nuevas y que, por supuesto, puede llevar a cabo ese relevo generacional en el Partido Popular. A mí no me cabe duda de que tiene las capacidades, ahora bien, Cristina Cifuentes solamente llevará a cabo esa misión si los militantes se lo piden. Cristina está alejada de rencillas, de guerras políticas, y de todos los chismorreos o cuestiones de pasillos y despachos para ver quién sube, baja u ocupan sillones.

IM: ¿Se considera amigo de algún político? Si es así, ¿cree usted que influye la amistad a la hora de informar sobre ese político, o su partido?

AM: No. No me considero amigo de ningún político. Tengo cierta amistad con algunos políticos, con unos más que otros. Tengo clara esta posición. Cuando me propongo escribir el libro de Cristina Cifuentes me planteo que no lea ni una sola frase antes de que se publique, ni ella quiere intervenir en una sola frase. El proceso creativo es autónomo y me ha dado independencia. Si hubiera permitido alguna colaboración mi independencia habría salido perdiendo. El periodista debe ser celoso de su independencia.

“Cristina Cifuentes es una mujer moderna y con ideas nuevas que puede llevar a cabo el relevo generacional del Partido Popular”

Alfonso Merlos

IM: Estamos viviendo ahora una vorágine de información política diaria, con una situación general muy delicada. Sería extenso abordar todos los asuntos de actualidad, pero sí quería tratar brevemente dos. En primer lugar la crisis en el PSOE. ¿Qué le parece lo sucedido en la última semana?

AM: En la crisis del PSOE se han mezclado dos cosas de manera lamentable. En primer lugar, mentiras con verdades en los dos bandos. Porque hay dos bandos, como dijo Pedro Sánchez, y a pesar de que Susana Díaz diga que en el Partido Socialista no son una banda, ni hay bandos. Por supuesto que hubo dos bandos, y que hubo una batalla en el comité federal del día 1 de octubre. En segundo lugar, se ha mezclado una guerra por el poder completamente descarnada con un debate de fondo en relación a cuál deber ser el proyecto político del PSOE. Se ha mezclado el navajazo y machete volando por la sede de Ferraz, con el debate ideológico de fondo.

IM: Usted siempre ha sido muy crítico con Pedro Sánchez.

AM: Ha sido un papel equivocado y coherente, aunque suene paradójico. La dinámica del Partido Socialista no es la de tender la mano para colaborar con el PP, desde tiempos de otros líderes, como Alfredo Pérez Rubalcaba, o Zapatero, hasta Pedro Sánchez. Es decir, es coherente que Pedro Sánchez le dijera al PP que no habría colaboración, no hay cesiones o no bajaré mi nivel de exigencia. Eso es coherente. Pero al mismo tiempo se ha equivocado porque ha bloqueado el funcionamiento institucional de un país. Cuando has sido zarandeado hasta en dos ocasiones por las urnas tienes que gestionar la derrota y entender el poder de los votos del Partido Popular. En democracia los votos son sagrados.

IM: Sobre la investidura de Mariano Rajoy. Todavía quedan varias semanas de margen para intentar constituir gobierno. ¿Cuál cree que va a ser el desenlace?

AM: Mi pronóstico es que se llevará a cabo una investidura. Mi pronóstico siguiente, que quizá sea más importante, es que la legislatura será corta. Después de que el presidente en funciones Mariano Rajoy reclame una abstención técnica no puede pretender que el nuevo PSOE de Susana Díaz, porque es la que manda en el partido socialista, le apoye en los presupuestos y sea acompañante del PP cuando arranque la legislatura. España en democracia ha estado instalada siempre en el gobierno del gobierno, y ahora va a estar instala en el gobierno del parlamento. El gobierno en el parlamento no es del PP, es de sus adversarios. Eso significa que vamos abocados a un periodo corto pero de mucha inestabilidad parlamentaria. De ingobernabilidad. Con lo que creo que puede haber una moción de confianza o antes del verano pudiera haber nuevas elecciones.

IM: Y a ellas, ¿la candidata socialista debería ser Susana Díaz?

AM: Debería. En política hay un error que al final acaba por descartar a quien lo comete. Es el de amagar, y amagar, y amagar, ¿y qué? Al final habrá que golpear. Ese fue uno de los errores de Esperanza Aguirre cuando se planteaba el poder del PP con Mariano Rajoy. Eso es lo que puede pasarle a Susana Díaz. Ya no vale conspirar desde atrás. O Susana Díaz se pone ya al frente del Partido Socialista o en el futuro va a perder toda su fuerza.

“España en democracia ha estado instalada en el gobierno del gobierno, y ahora va a estar instalada en el gobierno del parlamento”

 

Alfonso Merlos

IM: ¿Cree usted que el periodismo actual está en crisis?

AM: El periodismo está en crisis en el sentido chino del término. Los chinos entienden que cuando hay una crisis, hay una oportunidad. Hay problemas en rentabilizar la profesión periodística, la gestión de un medio de comunicación. Por dos razones: el consumidor de información, especialmente el usuario nativo digital, piensa que la información siempre es gratuita. Por lo tanto, genera una crisis de modelo de negocio. En segundo lugar, hay una grandísima oferta de medios en todos los soportes. Se ha multiplicado el número de actores en todos los soportes, en prensa, radio, televisión y medios digitales. Aumentan los actores y los recursos económicos, y publicitarios, se mantienen, o incluso, descienden. Esto hace que esos actores sean más débiles y tengan más problemas de viabilidad. Estamos en un momento de revolución en la manera de producir, distribuir y consumir contenidos.

IM: Dígame, si el periodismo debe ser objetivo, neutral, o imparcial, ¿Por qué hay periodistas de derechas y de izquierdas? ¿Por qué, por ejemplo, hay tertulias de fachas y tertulias rojillas?

AM: No creo que sea posible encontrar ni un periodista en todo el mundo que sea objetivo y neutral. Yo desde luego no lo conozco. El periodismo es una ciencia social. No es una ciencia exacta. En una ciencia exacta sigues un procedimiento y sólo hay un resultado bueno. En el periodismo la neutralidad, la imparcialidad, la objetividad tiene que ser una vocación. Yo la tengo, pero si me preguntan si soy neutral y objetivo, diré que no. Ni yo ni nadie. Hay varios caminos para llegar al mismo sitio y todos pueden ser buenos. El periodismo es muy complejo y está lleno de matices. Quien presuma de neutralidad sencillamente no conoce al ser humano.

IM: Tengo la sensación que últimamente importa más quién y cuándo se cuenta algo, aunque no sea noticioso, que el propio hecho en sí. ¿Usted cree que importa más el periodista o el medio que la noticia?

AM: No podemos olvidar que estamos en un momento en el que ya ha cuajado definitivamente la sociedad del espectáculo y en el que ha cuajado la información espectáculo. Es verdad que la información tiene que ser atractiva, tiene que estar adecuadamente presentada porque, de lo contrario, si todas las informaciones que difundimos, o noticias, o reportajes, o entrevistas, siguiesen los cánones de la agencia tradicional de noticias seguramente nadie los leería. Ahora bien, no podemos olvidar que esta sociedad que algunos llaman la sociedad del minuto, a través de las redes sociales, de Twitter, de Facebook, ha llegado desde primera hora de la mañana a última hora de la noche a una especie de competición entre los medios para ver quién da el hecho de una forma más impactante. No digo de una manera más sensacionalista, pero sí de una forma más impresionista, de manera que consiga hacerse tendencia. ¿Eso qué significa?, pues significa que cada vez, desde mi punto de vista, importa más el envoltorio que lo que va dentro de ese envoltorio.  Y luego también está el consumidor que tiene que tener su inteligencia y tiene que tener sus propios engranajes y mecanismos intelectuales para distinguir lo que es envoltorio de lo que es el interior. Pero efectivamente, cada vez se mira más el escaparate de la noticia, sin entrar dentro de la tienda, sin hacer pruebas y sin ni siquiera mirar al otro lado del cristal.

“O Susana Díaz se pone ya al frente del Partido Socialista o en el futuro va a perder toda su fuerza”

amerlostv2

IM: ¿Qué papel considera usted que juegan las redes sociales en la nueva concepción del periodismo?

AM: Las redes sociales no compiten con el periodismo, ni refrescan absolutamente nada al periodismo. Yo creo que le suman mucho, no solamente por eso que se ha dado por llamar periodismo ciudadano, sino porque entiendo que la red social es el sitio donde están las nuevas audiencias, y creo que es obligación del periodista, siempre, siempre, siempre, salvo del que se crea un pastor que conduce a los rebaños por donde le parece, es obligación del periodista salir al encuentro de las nuevas audiencias allí donde se encuentren, y hoy se encuentran en las redes sociales.

IM: El periodista Javier Ruiz, comentaba en Impasse Mag que le dolían las críticas y, en concreto describía Twitter como un “territorio cruel”. ¿Cómo le afectan a usted las críticas o los ataques en redes sociales?

AM: Honradamente debo decir que tengo unos criterios tan claros y que creo que son tan adecuados para actuar en las redes sociales. En efecto, las críticas siempre me parecen bien, siempre me hacen reflexionar pero sé distinguir muy bien la crítica de un insulto, de un injurio, de una calumnia. Yo en Twitter asumo todas las críticas, reflexiono sobre todas las críticas porque me parece que pueden tener un fondo racional, un fondo argumental, que mis críticos pueden tener en parte razón. Ahora bien, un crítico no es un señor que se mete en la taberna, con un palillo en la boca y a pinchar a su contrario. Un crítico no es un señor que insulta, ni que injuria, ni que lanza calumnias. Automáticamente, en las redes sociales a todos estos, y además lo hago cada día, por suerte o por desgracia, les bloqueo. No mantengo ni una sola conversación, y no pronuncio ni una sola palabra dirigida a quienes insultan, calumnian y amenazan. Respecto de las críticas que es algo distinto, puedo responder o no puedo responder, pero siempre las tengo en cuenta dentro de mi conversación en las redes sociales, porque me parecen muy útiles.

IM: Su trayectoria más significativa la ha realizado en la Cadena Cope, en la radio. Pero tiene una dilatada experiencia en televisión, en VEO TV, 13 TV. Además, empezó en El Mundo, y ahora sigue colaboración con medios escritos. ¿Dónde se encuentra más cómodo? ¿Qué diferencias dentro del ámbito de información puede aportar cada uno de ellos?

AM: El periodista 360 es el que tiene al final una visión absolutamente panorámica del entorno en el que se encuentra y el que ve con claridad que estamos en un entorno multimedia. Ya ha pasado a la historia del periodismo el viejo reportero que sólo hacía reportajes; o el locutor de radio que sólo era locutor de radio; o el presentador de informativos que sólo era alguien que se dedicaba a leer noticas en un teleprompter. A mí me parece que es obligación de cada uno de los periodistas, y desde luego yo la tomo como tal, determinar qué es lo que él puede aportar en cada medio, que es lo que yo hago, sentirse cómodo en cada medio y en cada espacio, y buscar a la audiencia de cada medio y en cada espacio. Yo he hecho radio y he disfrutado enormemente presentando ‘Las mañanas’ en la Cadena Cope. He hecho y hago televisión. Cuando presentaba y dirigía programas hace unos meses disfrutaba de una manera y canalizaba mis emociones y mi poca inteligencia de una manera, y ahora en clave de colaborador o de comentarista lo hago de otra distinta. A través de la prensa, dentro de la frialdad, por así decirlo, del medio, buscas tu punto de conexión con el lector. Y así tiene que ser, cambias el lenguaje, cambias el tono, cambias muchas cosas, lo importante creo que es que cada uno de tus espectadores o lectores tengan lo que esperan recibir. En ese sentido, creo que los periodistas tenemos que hacer un ejercicio para saber en cada plataforma cómo podemos hacerlo mejor, cómo podemos reinventarnos cada día, cómo podemos darle una vuelta a esto para que el mensaje llegue, porque cuando el mensaje no llega, no hay periodismo, no hay comunicación  y no hay nada.

IM: ¿Qué opinión le merecen Ernesto Sáenz de Buruaga y Alfredo Urdaci?

AM: Son periodistas de una etapa en la que los medios de comunicación era pocos y muy potentes. En la que las audiencias, en términos generales, no eran de un 2 %, de un 4 %, de un 8 % o de un 10 %. Las audiencias eran de un 25 % o de un 30 %. Conozco a ambos bien, en el terreno personal más a Ernesto que a Alfredo porque durante una temporada fui subdirector de ‘Las mañanas’ de la Cope en tiempos en los que Ernesto Sáez de Buruaga era el director. Creo que lo que hay que reconocer es que para una parte de la población y de los consumidores de medios en este país, durante años han sido referentes. Hoy estamos en unos momentos en los que la multiplicación de medios de comunicación y la multiplicación de actores en el panorama televisivo, en el campo de los digital, hace más complicada la  emergencia de figuras que sean absolutamente reconocibles y que sean de absoluto culto para cualquier seguidor de medios de comunicación.

«Cuando hay presiones o listas negras no estamos acabando con el prestigio del periodismo, se acaba con la democracia»

amerlosretrato

IM: Me interesa mucho su labor al frente de unos servicios informativos. Usted fue director, editor y presentador de informativos de la cadena 13TV. Usted decidía lo que le contaba a la gente, qué pasa a su alrededor y en el mundo. ¿Cómo se filtran las noticias? ¿Ha recibido alguna vez alguna presión? ¿Alguna situación de censura o autocensura?

AM: Voy a intentar ponerlo fácil. Yo no soy consciente, o si estuviésemos en un juicio diría: yo no recuerdo nunca haber sido censurado. Si usted me pregunta señoría, ¿ha sido censurado alguna vez? No lo recuerdo, y esto quiere decir que entiendo que no. ¿Se ha autocensurado? Pues depende de lo que entendamos por autocensura, yo de salida digo nunca. Nunca me he autocensurado y no me autocensuro. Ahora, ante determinadas cuestiones políticas, sociales, de determinada sensibilidad, de determinados debates éticos que se hacen en los medios de comunicación, tú tienes que saber regular el tono, saber modularlo, saber bajarlo, incluso por las connotaciones del propio debate o de la propia información. ¿Es eso autocensura? Bueno pues yo entiendo que no, simplemente hay distintos registros en los que uno se pronuncia en los medios de comunicación. A veces es más contundente y en otras ocasiones es más moderada. Y respecto de la pregunta ¿cómo se selecciona la información? Un periodista tiene que saber que lo importante es lo importante. Es algo muy sencillo, pero tú ahora eso trasládalo al caudal de imágenes que te llegan, de informaciones que te llegan a través de los periódicos, de lo que tú has escuchado en las noticias y en la radio por la mañana, de lo que ha aparecido también en el programa de debate matinal. Coge todo eso, coge todas tus fuentes de información, tus impresiones, tus sensaciones, y como persona imperfecta, porque todos somos imperfectos, intenta distinguir qué es lo importante. Lo importante debe ser lo más importante en tu informativo, lo más importante en tu programa, y a partir de ahí tienes que garantizar el ejercicio de la pirámide invertida. No te va a dar tiempo a contarlo todo, ya lo sé, nunca, da igual que tu informativo tenga media hora, una hora o dos, pero que nunca se te escape lo importante, y al final es una cuestión de tener las ideas muy claras, y muchos problemas. Yo he tenido una gran libertad, y por eso digo: uno, no se me ha censurado; dos, no me he autocensurado, y así se trabaja realmente  muy bien y los resultados tienden a ser mejores. Yo he tenido siempre una ventaja: la sintonía en la línea editorial con la empresa en la que he trabajado ha sido plena. Entiendo que un profesional de la información que esté ejerciendo tareas de responsabilidad en una empresa con cuya línea editorial, no digo ideológica, editorial, no comulgue, no se sienta cómodo, es un periodista que va a tener muchos problemas. Yo he tenido una gran libertad.

IM: ¿Qué le parece a usted como profesional que un periodista tenga que abandonar su puesto de trabajo por las “influencias” que puedan llegar desde otros ámbitos?

AM: Me parece algo gravísimo en democracia y en Estado de derecho. En democracia hay algo de lo que no se han enterado los políticos, y otros poderes, que no es únicamente el político. Es el periodista el que controla a los otros poderes y no los otros poderes los que controlan, o amedrentan al periodista. Esta es una piedra angular de la democracia. Es una base del Estado de derecho. Está reconocido en las constituciones de todos los países democráticos del mundo. La libertad de información, de expresión y de opinión. Sin tabúes ni cotos cerrados ni cortapisas. Cuando hay presiones, interferencias o directamente listas negras no estamos acabando con el prestigio del periodismo, se acaba con la democracia. Somos herramientas para que todos los ciudadanos ejerzan su derecho a la información. Somos depositarios de ese derecho. Una agresión de esa naturaleza a un periodista o un medio debería ser considerada una agresión al conjunto de la sociedad. Es antidemocrático.

IM: Usted defiende que la audiencia casi siempre tiene la razón; pero por otro lado, afirma que no lo justifica todo. ¿No son contradictorias ambas?

AM: Son complementarias. La audiencia casi siempre tiene la razón. Casi siempre lo quiere todo y ahora. Estamos en un momento en el que ha triunfado la sociedad espectáculo. Hay un proceso de infantilización de la audiencia. Lo queremos todo y ahora, pero eso no puede ser siempre. Sobre la frase que dice que la audiencia no lo justifica todo: yo podría haber desvelado detalles en el libro que les habrían encantado a los lectores, y que habría hecho vender más libros. Pero considero que hay determinados territorios del morbo gratuito que no tienen que ser difundidos por el mero espectáculo o cotilleo. Eso no tiene que ver con el periodismo.

IM: Antes de terminar, quería preguntarle una curiosidad que tiene que ver con el cine y en la que coincidimos. He leído que le gustan el suspense y en concreto Alfred Hitchcock. Dígame, ¿cuál es su película favorita del cineasta inglés?

AM: Por el número de veces que la he visto, diría ‘La soga’. No la he visto menos de doce ocasiones. Pero podría decirte más: ‘Psicosis’, ‘Los pájaros’, tantísimas. Te diría también ‘Frenesí’.

Fotografías: Destacada: Archivo 13TV; Cabecera: Juan Cabal; Cristina Cifuentes: La Razón; Juan Cabal; 13TV.

No hay comentarios

Comments are closed.