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La actividad física previene hasta 26 enfermedades

6 abril, 2017

Los médicos de familia quieren impulsar el uso terapéutico de la actividad física para prevenir hasta veintiséis enfermedades de elevada prevalencia y coste sanitario y social, como las psiquiátricas, neurológicas, metabólicas, cardiovasculares, pulmonares o los trastornos músculo esqueléticos

El 6 de abril del año 1896 se celebraron los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna en Atenas. Se trataba de homenajear internacionalmentre las antiguas competiciones deportivas que tenían una gran importancia en la Grecia antigua y que invitaban a deportistas de las diferentes ciudades-estado a competir de forma pacífica mediante diferentes disciplinas.

Tras la recuperación y normalización de los Juegos Olímpicos durante el siglo XX,  con los paréntesis de las dos guerras mundiales, en el año 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas quiso que el día 6 de abril fuera declarado el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz y desde entonces, la Organización Mundial de Salud aprovecha este día para reivindicar las bondades del ejercicio físico para la salud.

Con motivo del Día Mundial de la Actividad Física, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha recopilado un conjunto de recomendaciones e indicaciones para impulsar la prescripción del ejercicio desde Atención Primaria.

Y lo han hecho porque para los médicos de familia, el ejercicio actúa como una “verdadera polipíldora” en la prevención de una veintena de patologías, frente a la inactividad física que “causa enfermedades crónicas y un entorno obesogénico que constituye un importante problema de salud pública”.

Esta inactividad es el cuarto factor de riesgo de mortalidad global y podría estar implicada en 3,2 millones de muertes en el mundo, según la OMS, que sostiene que 23 % de los adultos y un 81 % de los adolescentes no son suficientemente activos.

Por eso, Francisco Camarelles, de la semFYC, defiende la necesidad de usar la actividad física porque “como mínimo actuará como coadyuvante a la prescripción de fármacos ante muchos de los problemas de salud” que los médicos de familia ven en la consulta.

Concretamente, en cuanto a las enfermedades cardiovasculares se ha demostrado que la práctica del ejercicio físico aporta unos beneficios similares o superiores a la ingesta de determinados tipos de fármacos preventivos.

Según el doctor José Ignacio Ramírez, coordinador del Grupo de Actividad Física de la semFYC, “todos estos beneficios que aporta estos compuestos farmacológicos pueden alcanzarse de forma natural sin ingerir ningún fármaco, simplemente con la práctica del ejercicio físico regular”.

Las recomendaciones de la OMS y del Ministerio de Sanidad en materia de actividad física por edades son claras: los niños y adolescentes entre 5 y 17 años deberían realizar diariamente 60 minutos de actividad física aeróbica intensidad entre moderada y vigorosa.

Los adultos, a partir de 18 años, deberían completar semanalmente 150 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada o 75 minutos de actividad física aeróbica de intensidad vigorosa.

Los mayores de 65, y sobre todo aquellos que tienen dificultades de movilidad, deberían realizar al menos tres días a la semana actividades de fortalecimiento muscular y para mejorar el equilibrio.

Caminar es la primera alternativa que apuntan los pacientes cuando se les pregunta sobre cómo podrían aumentar su nivel de actividad física, según los médicos de familia, que ven por ello conveniente comenzar a motivarles empezando por algo sencillo, como alcanzar los 10.000 pasos al día.

Además, hay que hacerlo a un ritmo en el que el paciente note que aumenta su frecuencia cardíaca, pero que al mismo tiempo le permita mantener una conversación con la persona que les acompaña.

Fotografías: Pexels; Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria.

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