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“El reto es los juegos, pero el objetivo es disfrutar cada día con el piragüismo”

13 Abril, 2016

Los ojos del palista Javier Hernanz (Arriondas, Asturias, 1983) miran al futuro. Las olimpiadas de Río se presentan como una oportunidad de borrar el peor momento de su carrera hasta ahora. Mientras nos sentamos, se decide por la canción ‘Rise & Fall’ de Sting y Craig David para la lista de Impasse Mag en Spotify. La charla se mueve entre el piragüismo, sus estudios de Derecho en la Universidad Católica de Murcia, o su relación con los medios de comunicación

Javier Hernanz

Impasse Mag: Me gustaría comenzar con una frase suya. “El mundo no se detiene para verme pasar a mí, así que… ¡a seguir luchando!”. Toda una declaración de intenciones que describe, además, una situación habitual con los deportes minoritarios en este país. Explíquenos a qué se refería.

Javier Hernanz: Hay mucha gente que está acostumbrada a que el mundo gire alrededor de ellos, sobre todo, si tienen a su disposición medios de comunicación. El objetivo que siempre tuve desde que era niño, que era ser campeón olímpico, ganar los Juegos, te da la sensación de que si lo consigues vas a levitar, vas a estar por encima del resto, vas a ser omnipotente… No, eso no existe. Yo convivo con compañeros que son campeones olímpicos, medallistas, y que tienen una vida exactamente igual que la mía, con los mismos problemas, con el mismo grado de felicidad o infelicidad. Te das cuenta de que tienes que disfrutar el día a día, hacer un deporte porque te gusta. Si estás esperando recoger un reconocimiento, al final el chasco es gordo, te quedas sin motivación y la vida sigue. Hay que seguir luchando. Tienes que estar preparado para lo que venga después. Me planteo mi vida como un disfrute diario y no pienso en qué va a pasar si soy campeón olímpico.

IM: Desde pequeño muestra interés por el deporte. Practica diferentes disciplinas y no se le dan mal. Incluso perteneció dos años a la cantera de Mareo del Sporting de Gijón. Supongo que aquella lesión de rodilla frustró su carrera de futbolista.

JH: Sí. Estuve ahí entre dar un salto a un equipo superior o recuperarme de la rodilla. Hubo dudas. La rodilla ya me empezaba a doler. En piragüismo y fútbol teníamos el mismo médico y analizamos la situación y decidimos apostar un año por el piragüismo. Con 16 años dejé la cantera del Sporting, aunque seguí jugando en equipos regionales para jugar en Preferente o Tercera. A pesar de eso, presté más atención al piragüismo. Recuerdo que con 17 años el mismo médico, Javier Pérez Landaluce, me preguntó si quería volver a probar con el Sporting, una vez que el cuerpo se había desarrollado más, pero revisamos la rodilla y fue imposible. Tenía una condropatía bastante fuerte y aunque hicimos muchos tratamientos fue imposible. Pensamos que si Ronaldo Nazario, estando en la elite, no pudo recuperar el cartílago, yo, que estaba en Asturias y con menos medios, lo tenía muy complicado. Acerté.

IM: ¿Por qué decide centrarse en el piragüismo? ¿Qué tiene este deporte que le atraía tanto?

JH: Siempre hice de todo. Aparte de fútbol hacía surf, corría bastante bien, y también hacía bicicleta. Pero es cierto que donde yo vivo es muy tradicional el piragüismo. Nací en Arriondas, un pueblo donde se da la salida del Descenso Internacional del Sella y quieras o no la tradición va llamando a este deporte. Pruebas, haces dos o tres carreras y quedas delante y vas cogiendo motivación. Empiezas a tener un nombre en el piragüismo y te va enganchando. Si hubiera quedado siempre el último, hubiera pensado que el piragüismo no era lo mío (Risas).

IM: Para quien no conozca los pormenores del piragüismo, ¿qué diferencias hay entre la modalidad de aguas tranquilas y maratón?

JH: El maratón suele ser también en aguas tranquilas. Lo que ocurre es que aguas tranquilas se llama a las distancias olímpicas que son 1.000 metros, 200 metros, o en su día los 500 metros. Ahí se centra el núcleo de intensidad o el nivel del piragüismo, por el hecho de ser olímpico. El premio o la recompensa de las medallas son mucho mayores en pista. La mayoría de la preparación va enfocada a la pista. El maratón es un poco un sucedáneo. Es como si te hablo de los 100 metros en atletismo y del campo a través. Quedar campeón del mundo de campo a través es impresionante pero no es lo mismo que ser campeón olímpico en los 100 metros. Lo mismo sucede entre las modalidades del piragüismo.

“Tienes que llegar a un nivel de complicidad y confianza en el que sepas que tu compañero lo va a dar todo”

Javier Hernanz

IM: El piragüismo es una competición en la que puede competir de forma individual pero también en equipo. Ha formado pareja con Saúl Craviotto y Julio Martínez. ¿Qué nivel de responsabilidad existe a la hora de competir en solitario y cuando se forma parte de un equipo?

JH: La diferencia entre el individual y el barco de equipo es mucho mayor cuando eres una persona muy capacitada y válida para ti mismo a la hora de competir. Si tienes otro compañero, u otros dos compañeros, tienes que pensar en ti y si el otro lo va a hacer bien también. Tienes que llegar a un nivel de complicidad y confianza en el que sepas que tu compañero lo va a dar todo, por lo que tú también tienes que hacer tu trabajo lo mejor posible. Sin embargo, para la gente que no es tan fuerte mentalmente, entrar en el individual le cuesta mucho porque hay que asumir la responsabilidad uno solo. Pero cuando se ve respaldado por un compañero, dice, cuidado, lo da todo. Hay gente que en barco de equipo rinde al 100 % porque mentalmente se sienten muy respaldados, pero luego le cuesta más rendir en individual. La gente que individualmente es muy fuerte, en el barco de equipos tiene que tener mucha confianza en sus compañeros.

IM: ¿Qué factores son determinantes para la compatibilidad de una pareja deportiva? En su caso, ¿qué diferencias cree que existen entre un compañero u otro y con cuál considera que ha conseguido mayor afinidad?

JH: La verdad es que con Saúl y con Julio he tenido una confianza ciega. Con Saúl estuve en K2 500 metros, una prueba corta en la que paleamos muy bien, pero llegamos tarde a una final de campeonato del mundo con la que contábamos ganar. Nos pasamos calentando y pensando en lo buenos que éramos y llegamos tarde a la salida. Julio Martínez es un luchador incansable, una persona que hace una buena preparación. Pero él es de larga distancia. Cuando paleaba con él confiaba mucho porque era el número uno en lo que hacía. Me ofreció palear con él porque consideraba que yo era de los mejores y acepté porque yo consideraba que él era el mejor. En estos dos casos que pones la complicidad surge sola porque la calidad de los dos es muy alta.

IM: En K2, dentro de la modalidad de maratón ha obtenido varias medallas, pero quizá sea el subcampeonato del mundo 2003 en Valladolid su éxito más relevante. Después, en el europeo de 2004 consiguió otro subcampeonato y plaza para las olimpiadas de Atenas. Aquellos recuerdos deben ser imborrables…

JH: Fue la culminación de muchos años peleando por conseguir el objetivo de ir a los juegos. Hasta el año 2004 siempre tuve una carrera deportiva sin ningún problema, ganando desde categorías inferiores. Para mí el piragüismo era maravilloso. Llegar allí con 20 años y pensar que podíamos conseguir una de las dos plazas disponibles para los juegos. Casi ganamos el europeo a los que luego fueron campeones olímpicos. Fue una culminación.

IM: ¿Qué recuerda de esos juegos olímpicos?

JH: La verdad es que no tengo un buen recuerdo. Quince días antes de viajar a los juegos un compañero de selección dio positivo. Ahí empezó una especie de calvario en mi carrera. Nunca me podía imaginar que a mi alrededor habría un caso de dopaje. Yo que nunca he pensado en tomar nada. Todo me había ido bien desde infantiles, ganando bien. Consigues tu objetivo olímpico, y de repente, un compañero, que, además, acababa de ganarme… Entonces la cabeza empieza a trabajar y piensas que tú podías haber ganado en individual y conseguir la plaza. Una serie de problemas que hace que estés descontento con el piragüismo unos cuantos años. Después me costó engancharme.

“Estoy muy contento porque en la UCAM te valoran. Su trabajo es un espectáculo, no tienen fallos ni lagunas”

Javier Hernanz

IM: Explíqueme cuál ha sido su peor momento como deportista y para compensar, descríbame su momento más emotivo.

JH: El mayor varapalo de mi carrera fue la semifinal de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. No llegábamos muy preparados mentalmente por el palo con el positivo del aquel compañero. Nunca me había llevado un palo así. Nos quedamos fuera por una centésima. Tú sabes que esa centésima podrías haberlo arañado si hubieras llegado bien mentalmente, con una buena preparación, si no hubiera pasado nada y solamente hubieras contado con el apoyo del equipo. Nos costó recuperar dos o tres años. El más emotivo, por ser el primero, esa clasificación para aquellos juegos. Fue una regata preciosa.

IM: Estudia la carrera universitaria de Derecho en la Universidad Católica de Murcia (UCAM). ¿Qué tal le va?

JH: La carrera me encanta y me gusta dedicarle horas al estudio. Hace poco tuve unos exámenes de Procesal II, Mercantil II y Derecho del Trabajo y Relaciones Laborales. No pude estudiar mucho, pero de momento, la única nota que sé he aprobado (Risas).

IM: Entonces de mayor quiso ser abogado, palista o futbolista… sea sincero…

JH: Con sinceridad, lo primero que quise ser fue abogado. Crecí viendo la serie Ally McBeal, como muchos en mi generación. Recuerdo con 15 años estar concentrado en Asturias y ver la serie y pensar “a mí me gusta esto”. Tengo un padrino que es abogado internacional, Francisco Álvarez de Soto, abogado en Panamá, es un ejemplo para mí, lo sigo y me inspira.

IM: Hablando de UCAM. Me parece digno de mención la apuesta por el apoyo al deporte que hace esta institución. Háblenos cómo fue en su caso

JH: Lo de la UCAM es un espectáculo. Trabajan como una empresa. Todos sus departamentos tienen una gran intensidad de trabajo y su gente es muy buena. No tienen fallos ni lagunas. En el ámbito del deporte, el fichaje estrella de Mireia Belmonte atrajo muchísimos deportistas y muchos estudiantes. El trabajo que hace la UCAM es milimétrico. Ahora mismo seremos en torno a 200 deportistas olímpicos y no hay un deportista un poco dejado de lado. Todos tenemos un trato espectacular…

IM: Para ellos no hay deportes minoritarios.

JH: Todo lo contrario. Tenemos muchas facilidades. Por ejemplo, yo me pongo en contacto con los profesores y si no puedo hacer un examen un día 2 y puedo un día 4 ellos me dicen que no hay problema. Los profesores se sacrifican y van en fines de semana para examinarte. Yo tengo hecho exámenes en agosto. Están todos dando la cara por un presidente que da la cara por todos ellos. El apoyo que tengo en la UCAM nunca lo había visto en ninguna, de hecho, estuve en la Universidad de Oviedo y lo dejé porque consideraba que tenía más inconvenientes que facilidades. Eran todo problemas. Ahora estoy muy contento porque en la UCAM te valoran. Se encargan de que seas la imagen y que aportes prestigio, pero aparte, se empeñan en que salgas formado de ahí. Y que, cuando acabes tu carrera deportiva digas “gracias a la UCAM sé hacer otra cosa aparte de entrar”: Es una pasada. Si yo necesito cualquier cosa, a la UCAM le da igual que la federación, el Consejo, o quien sea te lo pueda dar. Ellos te lo van a dar seguro. Todos damos la cara porque estamos agradecidísimos.

“En todos los deportes hay un grupo de prehistóricos que te dicen que te dediques a entrenar y te olvides de la farándula”

Javier Hernanz

IM: Su relación con la prensa es óptima. Ha colaborado con varios programas de televisión y ha sido protagonista de una campaña comercial para una famosa marca de productos de belleza. ¿Cómo surgen esas posibilidades y qué favor le hacen a usted a la hora de explotar o difundir su imagen, o la del piragüismo?

JH: Con 19 o 20 años entré en el equipo de piragüismo y dependía únicamente de la federación y del presidente. Yo hacía una mala competición y el presidente decía que me quitaba la beca, y nadie podía decir nada. A mí me pasó en 2006. En forma de castigo podía quitarte la beca o retrasarla.

IM: ¿Decisión personal o criterio técnico?

JM: Pasa mucho porque las becas olímpicas tienen que pasar por la federación y hay muchos presidentes que se creen con el derecho de fiscalizar las becas. Con esto te das cuenta de que no tenías margen de maniobra. Un director técnico o un presidente te puede dejar fuera porque no eres amigo o porque sí. A mí no me tocó de cerca en esos casos porque, quieras o no, siempre fui consiguiendo buenos resultados. Pero de que puede pasar. Algunos compañeros duraron un año. Somos muy vulnerables. Y por eso desde joven siempre quise echar una mano al piragüismo, de que este deporte llegara a los medios para que la gente más joven tuviera más posibilidades y estuviera más respaldada. Y, sobre todo, para que no vieran lo que vi yo, compañeros llorando sin poder hacer nada y sin poder recurrir a nadie, porque lo único que puedes hacer es llamar a casa diciendo que te vas. Adquirir un poco de notoriedad y de fuerza en los medios hace que la gente no te ningunee o te trate como antes a la hora de tomar una decisión. También es cierto que la situación actual no es ni parecida a la de antes. El presidente de ahora no tiene nada que ver, él fue piragüista y entiende la situación. Estamos encantados a la hora de tratar con él. Siempre intenté ayudar. Que los chavales tuvieran patrocinadores y abrir este deporte a los medios, a la televisión. Cuesta mucho porque en todos los deportes hay un grupo de prehistóricos que te dicen que te dediques a entrenar y te olvides de la farándula, que te dejes de medios, de televisión y prensa. Pero bueno, si eres consciente de lo que haces, disciplinado, objetivo y tienes motivación, se demuestra que puedes hacer de todo. Utilizo mi tarde de descanso para realizar alguna campaña, atender a los medios, hacer una entrevista o para ir a la televisión… y no me quita tiempo. Estudio, entreno y puedo atender a los medios. Me costó mucho porque te dicen que te dejes de tonterías y entrena, pero, al final, los resultados llegan y estoy ayudando positivamente a la imagen del piragüismo. Ahora en la federación eso lo valoran más. Creo que el piragüismo desde hace cuatro años es más conocido. Una repercusión a la que no se había llegado con medallas olímpicas, como las de David Cal o Carlos Pérez y Saúl Craviotto. Ahora intento que se trate bien al piragüismo, y la verdad es que los medios nos tratáis siempre muy bien.

IM: Por supuesto no voy a preguntarle por su relación con la nadadora Mireia Belmonte. De todos modos, sí que me gustaría abordar el hecho de la influencia positiva que tiene para usted de cara a la prensa esta relación. ¿No tiene la sensación de que algunos puedan asimilar peligrosamente que usted es el novio de Mireia en lugar de considerarle un deportista con palmarés y con éxitos internacionales?

JH: Puede haber de todo. Llegan comentarios de mil maneras. Mireia es una persona que me inspira cada día, que me hace feliz cada día. Es una persona muy disciplinada, que tiene una capacidad de sacrificio y de trabajo espectacular y a mí me hace muy feliz.

IM: Cuando le digo esto es porque para preparar esta entrevista he leído mucho sobre usted. En nueve de cada diez contenidos, el titular sobre usted tenía el nombre de Mireia, ¿qué le parece?

JH: No puedo estar pensando en lo que puedan o no decir. Sí que es cierto que la imagen de Mireia a veces puede eclipsarme, pero claro… es que ¡es Mireia Belmonte! Si no es la mejor deportista española de la historia es una de las mejores. Es normal, pero en ningún momento lo analizo desde un prisma mediático. De hecho, jamás hablamos de nosotros y queremos salir en ningún medio juntos. Cada uno tiene su carrera deportiva y la vamos a respetar hasta el final. Nuestra vida privada está al margen de lo deportivo. Siempre defiendo que gracias a Mireia soy mejor deportista porque ella me inspira.

“Siempre defiendo que gracias a Mireia soy mejor deportista porque ella me inspira”

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IM: Volviendo al piragüismo. Este verano está marcado a fuego en el calendario. La cita es en agosto y se juega una plaza para los Juegos Olímpicos de Río. Ese es su próximo reto.

JH: Sí, el próximo reto son los juegos. Pero para mí la satisfacción y el objetivo es disfrutar cada día de este deporte. A veces me preguntan qué haré después de los Juegos Olímpicos. Me va a costar dejar de disfrutar, aunque los inviernos cada vez son más duros para mí. Disfruto entrenando y me motivo cada día. Hacer un buen entrenamiento significa un día de satisfacción, una recompensa. Y eso es muy difícil de encontrar en otros ámbitos de la vida.

IM: Explíquenos cómo es un día a día de entreno en la vida de Javier Hernanz.

JH: Tenemos tres sesiones de entrenamiento de media al día. Los días fuertes hacemos cuatro y los flojos dos. Un día de los suaves te levantas a las siete de la mañana y haces 90 minutos de ritmo aeróbico en bicicleta estática. Desayunamos y después nos vamos al agua a hacer un entrenamiento, o dos, de ritmo aeróbico. Sería a lo mejor una sesión de 14 y otra de 16 kilómetros o una sola sesión de 16. El día fuerte haríamos una hora de carrera antes de desayunar a la misma hora más o menos. Después hacemos una sesión fuerte en el agua. Almorzamos y hacemos otra sesión fuerte por la tarde. Recuperamos 90 minutos y a las seis y media, siete, hacemos un par de horas en el gimnasio. Seis o siete horas al día más o menos. Ahora con la programación tenemos tres días suaves y dos días muy muy duros. Con este nuevo programa yo puedo, por ejemplo, estudiar más o hacer más cosas con los medios. Es cierto que los días fuertes son muy complicados, pero tener tres tardes libres es una pasada.

IM: Qué grado de beneficio puede tener el hecho de realizar preparaciones en altura, como las que realiza en el Centro de Alto Rendimiento de Granada.

JH: Venimos al CARD para mejorar un poco nuestra capacidad aeróbica, es decir, nuestros glóbulos rojos en sangre. Entrenamos dos o tres semanas en altura y es duro porque a veces te cuesta dormir, y la falta de oxígeno es difícil. Con la altura intentamos dar un saltito de calidad de cara a los juuegos olímpicos. Ganar un poco de capacidad aeróbica y cuando llegue la competición estar al cien por cien.

IM: ¿Entonces prefiere el embalse de Trasona o se queda a entrenar en Granada?

JH: Trasona está al lado de mi casa y estoy encantado entrenando, pero aquí en Granada estamos muy contentos.

Fotografías: Javier Hernanz /UCAM /EP (Piragüismo K-4: Hernanz, Germade, Carrera y Peña en la Copa Mundo Milán).

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